domingo 05.07.2020
El mal estado del firme

Conductores asturianos estudian presentar una reclamación contra la León-Benavente

«Es un bache permanente», critican en puertas de una posible demanda colectiva

Las quejas por el mal estado de la León-Benavente vuelven a copar de nuevo los comentarios de los conductores, que recalcan que la carretera ha vuelto a convertirse en «un bache permanente» por las malas condiciones que adornan al firme que presenta. Tal es el estado de hastío que les acompaña que, a sugerencia de los talleres mecánicos del Principado, están estudiando la posibilidad de presentar una reclamación colectiva, para exigir al Ministerio de Fomento que actúe de una vez por todas.

Pese a que el Gobierno había dado por solucionados los problemas del firme en el vial, de nuevo han vuelto a aparecer las deficiencias. Según publica La Nueva España, son los mecánicos de Asturias los que han sugerido a los usuarios ponerse en marcha con medidas de carácter colectivo para hacer frente a las reiteradas incidencias que se presentan en la carretera, tanto en la autovía A-66 como en la N-630 (Gijón-Sevilla) a su paso por la provincia de León y hasta el límite con la provincia de Zamora.

El estado de la ruta León Benavente genera problemas para la seguridad vial que afectan a los miles de vehículos que transitan a diario por esta vía. Cerca de 11.000 vehículos transitan de media al día por el vial, según datos facilitados por el Gobierno central.

SEIS MUERTOS

Entre 20120 y 2016 se registraron 72 accidentes con víctimas, seis de ellas mortales.

El anterior gobierno empleó 6,8 millones de euros en la reparación del firma, después de tener paralizado el proceso desde el verano de 2017. El plazo de ejecución se alargó durante dos años prácticamente, aunque se daban por finalizadas las tareas.

La intervención ahora criticada de nuevo se centró en el firme de la calzada izquierda (sentido León) de la autovía A-66, entre los kilómetros 196,3 (límite de provincia con Zamora) y el 143,1

Fue objeto de actuaciones puntuales de saneo de la explanada en aquellos lugares donde se había observado la presencia de graves defectos del firme por presencia de blandones en la explanada. En aquellas zonas se demolió la totalidad del firme existente (mezcla bituminosa y suelo-cemento).

La carretera dispone ahora de zanjas drenantes, dado que el agua es uno de los mayores enemigos de la conservación del firme. Con el objeto de hacer frente a las consecuencias de agua infiltrada, se dispuso esta medida. Pero las fuertes precipitaciones del mes de diciembre han dañado los sistemas.

El Ministerio de Fomento dio por finalizados en agosto los trabajos realizados que obligaban a rebajar la velocidad máxima por razones de seguridad. El departamento que encabezaba en funciones José Luis Ábalos decidió rebajar el límite de 100 kilómetros por hora tras los numerosos baches y grietas que presentaba el tramo en el que se han producido las incidencias. Ahora vuelven las dudas.

Conductores asturianos estudian presentar una reclamación contra la León-Benavente