viernes 13.12.2019
INICIATIVAS PARA LA EDUCACIÓN

Un contrato sin letra pequeña

Los alumnos de los últimos cursos de Primaria en el colegio Leonés apadrinan a los más pequeños con el compromiso de leerles un libro
Los más pequeños prestan mucha atención. RAMIRO
Los más pequeños prestan mucha atención. RAMIRO

Un contrato es un contrato y si está firmado por las dos partes es de obligatorio cumplimiento. Y así lo están haciendo los alumnos de Primaria e Infantil del colegio Leonés después de que los estudiantes de cuarto, quinto y sexto de Primaria, por un lado, y los de los tres cursos de Infantil y los tres restantes de Primaria hayan firmado su Contrato de apadrinamiento lector, un acuerdo en el que los padrinos —los alumnos de los últimos cursos de Primaria— se comprometen a «buscar los cuentos más bonitos y preparar la lectura para hacerlo lo mejor posible» ante los ahijados que a su vez asumen su responsabilidad para «estar en silencio y prestar mucha atención a todo lo que me cuente mi padrino o madrina». Así, cada quince días, en la clase de Lectoescritura, los diferentes cursos se mezclan, y cada padrino y ahijado se sientan juntos, muy juntos, en el suelo o en el rincón de una mesa, para comenzar, muy concentrados con su lectura.

«Me lee libros y los lee muy bien; me gusta mucho y tengo ganas de que venga todos los días», dice el pequeño Diego después de levantar tres dedos para indicar su edad. Su padrino es Gonzalo, que acoge entre sus piernas al pequeño mientras le lee un cuento de Mickey Mouse, que son los que más le gustan. «Me gusta estar con los pequeños y se lo voy leyendo muy despacito y gesticulando mucho. Me presta mucha atención».

Los 'padrinos' con sus ahijados'. RAMIRO

La directora de Educación Infantil y Primaria del Leonés, Nieves Mielgo, destaca que entre los objetivos de este programa está «el desarrollo de la actividad lectora y fomentar la relación entre los niños de diferentes etapas y las interpersonales». El proyecto, además, ha «encantado» también a las familias, porque todos los pequeños se han implicado mucho con sus «contratos».

Alba ya tiene 7 años y Carlota 10 y ellas ya se organizan de otra manera: «Vamos leyendo una página cada una y vemos cómo lee cada una y así practicamos las dos, porque nos gusta mucha leer». A Alba le gustan los libros de hadas y a Carlota los que tienen que ver con youtubers.

Leyendo con los 'mayores' en el Colegio Leonés. RAMIRO

María, Malena, Samuel y Martín forman un pequeño grupo. Se reparten entre los cursos de segundo y quinto y los más pequeños explican que el «apadrinamiento» también sirve «para que los mayores sepan dónde estaban en segundo y a nosotros a dónde vamos a llegar». Los mayores comentan que traen los antiguos libros, los que leían cuando eran más pequeños para que también los disfruten los niños de segundo curso y Samuel explica que leer, legusta «porque te ayuda a imaginar, a sentir y a aprender. Es bastante bueno leer», precisa antes de regresar a la lectura con su ahijado, mientras sus compañeras regresan a la lectura de dos libros de la misma saga.

La iniciativa del Leonés, un éxito. RAMIRO

Un contrato sin letra pequeña