sábado 21/5/22
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El gasto sanitario que dedica el Estado por cada leonés ascienden a 1.700 euros de media. Siete de cada diez de esos euros sufragan la asistencia curativa, la rehabilitación y los cuidados de larga duración. El resto, los medicamentos. Pero cada servicio posee, además, una tarifa estimada que el paciente casi siempre ignora. Desde una simple cura como las que realizan cada mañana los centros de salud (12,3 euros), una sutura (38,92 €) por una brecha o una inyección (10,25 €), hasta los 6.463 euros de un procedimiento quirúrgico por enfermedades infecciosas y parasitarias o los casi 62.000 euros de un trasplante de pulmón, todo cuesta, aunque no se cobre.

Para los curiosos, el maremágnum de cifras de la sanidad pública se puede rastrear en el Boletín Oficial de Castilla y León. La orden de la Consejería que fija las cuantías de los precios públicos del servicio de Salud está vigente desde diciembre de 2013 e incluye un millar de procedimientos en asistencia sanitaria, cada uno con su correspondiente importe. Conocer si se padece anemia perniciosa con un test de schilling supone 203,85 euros, realizarse un trasplante dental o bucal, 2.000 euros; tratar un trastorno menor de piel, 1.443,6 euros; una biopsia de mama, 1.253 euros, y las intervenciones de oído, boca, nariz y garganta, hasta 5.777.

Un millar de actos

Cada procedimiento está tarifado, de los 4.007 ¤ de una césarea a un simple cura ambulatoria de 12,3 euros

Cuestiones, por desgracia, tan frecuentes, como un infarto de miocardio, de los que se producen más de medio millar al año, se tratan con costes de 3.849 euros. La cuenta se llega a elevar a 20.000 euros si al paciente hubo que trasladarlo en ambulancia medicalizada (750 euros), precisó un cateterismo (4.026 euros) o la implantación de un marcapasos (12.702 euros), además de su ingreso en la Unidad Coronaria (1.053 euros al día) y en planta (a 408 euros al día).

Y es que poner un pie en el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) va seguido de una factura. Ocupar una cama cuesta de 408 a 325 euros, según las comidas. El triple en la UCI (1.053 euros). Ignorando la distorsión estadística que introdujo el covid, las más de 250.000 estancias en el Hospital de León y 97.000 en el complejo del Bierzo generan una cuenta de 113 millones de euros anuales, una cifra similar al presupuesto que maneja el Ayuntamiento de León.

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En el supermercado sanitario, una operación de anginas se compraría a 2.269 euros; el tratamiento de la hipertensión por 2.941 euros, mientras los cada vez más frecuentes comas hepáticos tarifan a 5.176 euros. Una primera consulta alcanza los 227 euros y las sucesivas 137 euros. Como el año pasado el Hospital efectuó 537.152 según el Observatorio de Sacyl, las consultas externas añaden otros 122 millones de gasto. Las sesiones médico-quirúrgicas de un paciente en el Caule se valoran en 50,18 euros (más de 257 euros si es tratamiento onco-hematológico), pero si está ingresado en casa y son los profesionales de hospitalización domiciliaria quienes controlan su estado el precio por estancia alcanza los 163 euros.

Lo que más influye

Una intervención médica cuesta más según los minutos que dure, días de ingreso y si requirió UCI

El abanico de costes es muy amplio. La traqueostomía con ventilación mecánica es la intervención quirúrgica más cara de toda la lista, con 96.000 euros de media. Le siguen en coste los partos de neonatos, por la cantidad de días y atención que necesitan y los trasplantes. Uno de médula, 56.000 euros, y el de riñón y páncreas ronda los 61.000. En el caso de este tipo de operaciones, lo que eleva el coste es la cantidad de días en el hospital que requieren y la logística que rodea la intervención: la necesidad de un equipo completo las 24 horas, que los órganos vayan de un punto a otro en poco tiempo…

La técnica y el equipamiento, sin embargo, ya no son tan caros por los avances médicos. De hecho, en España los trasplantes cuestan entre ocho y 10 veces menos que en Estados Unidos, aunque también influye la retribución de los médicos, muy por debajo en el caso español. Pero aunque estén entre los procesos más caros, los trasplantes abaratan los costes a la sanidad pública en el corto plazo. En un trasplante renal, por ejemplo, es más barato realizarlo a que el paciente continúe con una diálisis. Cada año el sistema de donación y trasplante ahorra al sistema nacional de salud dos veces el coste en diálisis, además del aumento en la calidad de vida. Se calcula que la diálisis tiene un coste medio de unos 50.000 euros anuales, mientras que el trasplante renal se sitúa en 22.369 euros. Otros procedimientos se abaratan con el tiempo, como es el caso de la prótesis de rodilla. En 2005, suponía hasta 20 días de ingreso, con el coste de planta y quirúrgico que acarreaba. Se practicaban pocas de esas intervenciones y la operación era compleja. Ahora, las prótesis cuestan lo mismo, pero se ha pasado a dos o tres días de hospital y la intervención es mucho más sencilla.

Por otro lado, acudir al servicio de urgencias, independientemente del motivo, si no requiere ingreso cuesta un mínimo de 101,4 euros. Y no sólo la atención hospitalaria está tarifada. Acudir a la consulta del médico de Atención Primaria genera una receta superior a 70 euros y una rectoscopia le cuesta al erario público 61,69 euros. Los médicos de familia de León suelen atender 2,1 millones de consultas y casi 900.000 los del Bierzo en un año, lo que supone una media diaria de 8.200. Las cifras por sí solas pueden no llamar la atención, pero si se tira de calculadora y se multiplican esos números por los 73,75 euros que cuesta una primera consulta médica sin pruebas complementarias (89,1, con ellas) o por los 66,57 euros de las sucesivas, la cosa cambia. Y eso sin contar los avisos a domicilio, que oscilan entre los 96,3 y los 103,4 euros si se trata de una primera consulta y va acompañada de pruebas complementarias.

¿Cuánto cuesta la sanidad? 62.000 € un trasplante de pulmón, 1.354 € un esguince