martes 17/5/22
—Si no hubiera dedicado su vida a la Iglesia, ¿qué habría querido ser?
—Trabajador Social.
—¿Creemos en Dios porque creemos en el diablo? ¿O creemos en el diablo porque creemos en Dios?
—Dios está libre del diablo, aunque creo que el diablo también hace de las suyas. Creo en Dios aunque no crea en el diablo, aunque no tenga que estar presente el diablo.
—¿Existe el infierno?
—Yo creo que a Dios hay que dejarle ser Dios y si él quiere salvarnos ya nos salvará. De hecho nos ha salvado. Pero algunas personas eligen el infierno y Dios respeta la libertad.
—¿Y el paraíso?
—Claro, porque yo creo que ahí está la elección libre de las personas. Nos ponemos en la mente de Dios, queremos actuar como Dios, tanto para mandar al infierno o al cielo a determinadas personas. Sin embargo, Dios sabe cómo hace su función. Él nos ofrece a Jesucristo para salvarnos y nosotros aceptando a Jesucristo obtenemos la salvación, pero hay gente que puede elegir no salvarse y Dios puede respetar esa libertad. 
—¿El pecado original estaba en la manzana o ya lo llevábamos dentro?
—El pecado original es una estructura de mente que nos lleva a debatirnos entre el bien y el mal y a veces, fatalmente, a decidir por el mal. El mal siempre trae malas consecuencias y ahí está el quiz de la cuestión.
—De los siete pecados capitales, ¿cuál o cuáles tiene más cerca?
—Quizá la pereza.
—¿Galicia o León?
—Galicia y León. Los dos.
—Es usted de Segovia, si le digo que el acueducto no es más que una acequia, ¿qué me contesta?
—El acueducto es una obra arquitectónica bellísima que merece la pena que se haya utilizado para acequia.
—Yo creía que se iba a enfadar más…
—No. 
—¿A cuántos políticos habría que evangelizar?
A todos.
—¿El Santo Grial está en León?
—Por supuesto.

Dejar a Dios ser Dios