sábado 28/5/22
El coste de la energía

Las derramas por la calefacción ahogan las cuentas de las comunidades de vecinos

Los administradores advierten de una cascada de morosos y exigen medidas de apoyo del Gobierno como a otros sectores
                      Muchas familias están optando por bajar la temperatura o directamente apagar la calefacción. JESÚS F. SALVADORES
Muchas familias están optando por bajar la temperatura o directamente apagar la calefacción. JESÚS F. SALVADORES

«Las comunidades de vecinos con sistemas de calefacción centrales están sufriendo ya un aluvión de derramas para hacer frente al incremento del gasto energético. El presupuesto destinado a calefacción para todo el año se ha agotado ya a estas alturas, y en las comunidades que no cuentan con fondos de reserva importantes es inevitable incrementar el gasto previsto en al menos un 30%, para hacer frente a las necesidades actuales. Lo peor es que tememos que la escalada de precios energéticos esté muy lejos de remitir, y eso provocará que se tengan que pasar nuevas derramas cuando haya que encender de nuevo las calefacciones».

Lo explica Jesús Luque Borge, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de León y del consejo de Castilla y León, que adelanta además que se producirá una cascada de recibos morosos, porque «muchas familias no pueden hacer frente a este incremento en su gasto. Menos aún cuando todos los precios están subiendo de manera desorbitada». La situación «está provocando gran crispación entre los vecinos, y situaciones muy difíciles».

Una circunstancia con la que el Gobierno no tiene tanta sensibilidad como con otros sectores. «Exigimos también apoyo, que se nos aplique la tarifa de los hogares, que es mucho más económica, y no la de las comunidades de propietarios, que es similar a la de las instalaciones industriales».

Precios disparados

Desde los colegios de administradores de fincas llaman la atención sobre el incremento que para los gastos comunes de los edificios de viviendas supone la actual escala energética. Por ejemplo, el precio de la electricidad se ha incrementado un 120% sólo en los últimos 15 meses. «En el año 2021 la luz se encareció un 42% sobre 2020; y este año el encarecimiento sólo en los tres primeros meses del año es ya del 77% respecto al año anterior».

Aunque son los precios de los combustibles de calefacción los que más quebraderos de cabeza están causando a las familias. El precio del gasóleo de calefacción «se ha disparado también. En 2020 comprar 15.000 litros de gasóleo suponía un coste de 7.850 euros, y en 2021 se elevó hasta los 9.300 euros. Pero a estas alturas del actual ejercicio estamos ya pagando 18.000 euros por esa cantidad. Más del doble».

Con todo, es el gas el que ha disparado su coste con mayor intensidad, sobre todo tras el inicio de la guerra de Rusia con Ucrania. Para el mismo consumo, una factura de enero de 2021 era de 12.687 euros. Y este año cuesta ya 43.000 euros. Es decir, el precio se ha más que triplicado».

Cuentas que no salen

Con esta escalada de los precios energéticos las cuentas de las comunidades de vecinos, y con ellas las de las familias, no salen. Y los problemas crecen cuando las compañías suministradoras están rescindiendo en muchos casos los contratos firmados para este año, porque los precios pactados están muy lejos de los reales en la actualidad, y de los que se prevén. Reclaman ahora aplicar subidas, o establecer un sistema de precios flexibles que se adapten al mercado.

Muchas comunidades han optado así por reducir las horas en las que las calefacciones están encendidas, o directamente fijar fechas de fin de servicio común mucho más adelantadas que otros años.

Los administradores reconocen también que muchas familias han optado por aplicar el remedio que propuso el representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, el mes pasado: bajar el termostato para reducir la dependencia energética de los países en crisis. Un esfuerzo individual que para muchos hogares con contadores individuales se vuelve una necesidad irrenunciable.

Lo cierto es que las cuotas de las comunidades van en aumento, y los administradores de fincas, como el resto de la sociedad, no ven el final de la escalada de precios. Con la llegada del buen tiempo esta asfixia económica dará un breve respiro. «Pero después volverá el invierno. Y en León los meses de frío son muchos. La situación energética es muy complicada, y habrá muchos problemas en las comunidades».

Las derramas por la calefacción ahogan las cuentas de las comunidades de vecinos
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