martes. 28.06.2022
Movilidad

El desplome brutal de viajeros en León dispara el déficit del bus urbano hasta los 5,6 millones

La caja del billetaje apenas sumó 1,8 millones, lejos de los 2,9 millones del último año anterior al covid
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La caída del uso del transporte urbano se ha acelerado de manera notable desde la pandemia del covid. SECUNDINO PÉREZ

Mientras más gente se suba al autobús urbano, menos tiene que pagar el Ayuntamiento de León. Pero con el número de viajeros en picado, la relación inversamente proporcional condena a la administración municipal a enfrentarse a un déficit de 5,670 millones de euros por el funcionamiento del servicio en el último ejercicio -el equivalente a una deuda de 46 euros por habitante-. Donde no llega el billetaje, deben acudir los fondos públicos para parchear una prestación que apenas ronda ya los 2 millones de usuarios, muy lejos de los 5 millones que se contabilizaban en 2011, cuando el padrón también anotaba 10.000 habitantes más.

Pero por encima incluso del ritmo de recesión demográfica, el transporte urbano de León cerró 2021 con unos ingresos por billetaje de apenas 1,8 millones de euros. La cifra refleja una disminución de un 38% con respecto a los 2,9 millones de euros de 2019, último ejercicio completo antes de la crisis sanitaria. Aunque la comparación encuentra todavía un escenario más negativo si se tiene en cuenta que las entradas de capital por el pago de los viajeros apenas fueron un poco más que las obtenidas en 2020, cuando se recaudaron 1.468.000 euros, pese a que entonces se anotaron tres meses sin cobrar billetes y más de medio año de restricciones de aforo por la pandemia del covid.

El agujero entonces ayudó a cubrirlo el Gobierno con un fondo especial de compensación. León ingresó de manera directa del Estado 1,2 millones de euros, que dejaron el déficit en apenas 3,6 millones de euros a cubrir con recursos propios de la administración municipal. No se prevé que lo haya para este año, pese a que ayuntamientos como el de Salamanca ya han reclamado al Ejecutivo central que modifique el Real Decreto-Ley 6/2022 para que se incluya al bus  urbano en las ayudas al transporte.

En caída libre
En 2020, con tres meses sin cobrar y restricciones de aforo, se llegó a 1,4 M¤, un poco menos que ahora 

Sin este colchón estatal que ayude a atenuar el agujero, la subvención al transporte urbano deberá asumirla el Ayuntamiento de León en solitario. El incremento del déficit se resuelve como consecuencia no sólo de la pérdida brutal de viajeros, sino también de la subida del precio de los carburantes, que hicieron que el coste total pasara de 7,2 a 7,523 millones de euros en 2021. De acuerdo al contrato de la administración con la concesionaria, Alesa, perteneciente al grupo Alsa, sobre esta factura se resta la caja del billetaje. Como resultado aparecen los 5,6 millones de euros, que suponen una subida de 1,2 millones de euros sobre los 4,41 millones de euros que hubo que afrontar en el último ejercicio anterior a la crisis del covid.

La factura marca un pico en los resultados de los últimos años, en los que se había estabilizado el coste alrededor de los 4 millones de euros. Queda aún por debajo d e los 6,3 millones de euros de récord de 2011, cuando empezaron a hacerse ajustes en el contrato. Aunque entonces había 5 millones de viajeros.

El billete gratis de Diez se queda fuera 

El contrato de concesión del autobús urbano venció en diciembre de 2011. Para entonces tendría que haber entrado en funcionamiento una de las promesas estrella presentadas por José Antonio Diez en su campaña electoral de 2019: la gratuidad del transporte público, como se citaba en el documento, en el que se llegaba incluso a hablar de un estudio para valorar la municipalización del servicio y mejora de las condiciones de los trabajadores incluidos en la empresa.

Pero, con las pérdidas de la pandemia como argumento, la empresa concesionaria consiguió que el gobierno municipal admitiese que el desequilibrio financiero del contrato debía compensarse con un aumento del plazo de concesión. Las cuentas resolvieron dos años y tres meses adicionales, lo que deja el cierre para marzo de 2024.

En esa fecha tendrá que estar ya listo el trabajo para la unificación del transporte metropolitano. La Junta trabaja en coordinación con el Ayuntamiento de la capital leonesa para ceder la gestión a la mancomunidad de interés general en la que se citan los consistorios del entorno. Este cambio se completa con una inversión de 12 millones de euros, provenientes de fondos de la UE, para modernizar la flota. 

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