lunes. 27.06.2022

A medida que mejoran las temperaturas y que el buen tiempo se apodera también de las costumbres de los leoneses, crece de forma preocupante el número de víctimas mortales en motocicletas.

En lo que va de año, cuatro de los fallecidos eran motoristas. El año pasado fueron cinco, con accidentes que se registraron en Toreno (28 de marzo), Nogarejas (28 de mayo), Astorga (20 de junio), Boñar (4 de julio) y Villafranca del Bierzo (7 de julio).

Entonces, como ahora, la dinámica de siniestros mortales cesó con el fin del verano. El problema radica en que la sangría de fallecidos que se producen en esas circunstancias, parece difícil de atajar.

En 2020 fallecieron en las carreteras españolas 1.370 personas por accidente de tráfico, según datos de la Dirección General de Tráfico. De ellas, 345 murieron en accidente de moto o ciclomotor, lo que supuso un 26% menos que en 2019.

El 85% de los accidentes mortales en moto ocurrieron en carreteras convencionales.

Si se tiene en cuenta el trazado de la vía en el lugar del accidente, el 86% de los que resultaron mortales se produjeron fuera de una intersección y el 53% de ellos en tramos de curvas.

Según el tipo de vehículos implicados: el 71% fueron motos de 500 centímetros cúbicos o mayor cilindrada y el 55% de las implicadas en accidentes mortales tenía 10 o más años de antigüedad.

En el 98% de los accidentes mortales fueron hombres, la mayoría, entre los 35 y 44 años.El 63% de los implicados tenía el Carnet A. Más de la mitad tenían 20 años o más de antigüedad del carnet de conducir. Uno de cada cuatro había consumido alcohol o drogas.

El drama de las dos ruedas: la mitad de muertos eran motoristas