viernes 27/11/20

De la estación leonesa a la gare de Austerlitz

Francia se propone desandar el camino que le llevó a generalizar las conexiones por tren de alta velocidad de cada ciudad francesa, de vuelos de bajo coste.

Regresar a ese momento de principios de la década de los ochenta, cuando la red ferroviaria del país galo permitía conectar con tren nocturno a más de medio millar de ciudades. Más tarde, llegó el momento del TGV, que recortó tiempos y precipitó tramos, e hizo girar las urgencias del viaje en tren; otras conexiones por avión, en una agresiva oferta de vuelos de bajo costo, contribuyeron a eliminar los trenes nocturnos de las parrillas de enlaces ferroviarios.

El gobierno de Macron se sube a la onda de la economía sostenible, y con ella se propone cabalgar de nuevo con los viajes nocturnos de tren. El gobierno francés ya maneja previsiones concretas; el refuerzo en los próximos años el transporte por tren, en detrimento del avión, supondrá movilizar casi cinco mil millones de euros entre los cien mil millones de euros que implementará para llevar a adelante un plan de recuperación económico que se desgranó al los ciudadanos la pasada semana. Trenes nocturnos sobre los caminos de raíl que siempre siguieron hasta finales del siglo pasado. Los directivos de la Sociedad Nacional del Ferrocarril, la SNCF, calculan que les hará falta al menos un año para poner en servicio las dos nuevas líneas nocturnas transversales; una a Niza, la que caerá posteriormente mediterráneo abajo hasta la arista de la región de Murcia, y la que interesa a León, a Burdeos y Hendaya; en la siguiente fase, penetrarán a territorio español para alcanzar el extremo noroeste, como se sigue el haz celeste que marca el Camino de Santiago.

La planificación de parada en León de un tren francés no deja de ser una expectativa ilusionante para el territorio, que no ha hecho más que sumar restas a su capital social ferroviario. Se incluye en esta pérdida el de las ofertas de los trenes nocturnos, que se fueron y no tienen horizonte de regreso.

De la estación leonesa a la gare de Austerlitz