miércoles 14/4/21
Comunicaciones

La exploradora matinal del AVE se ofrece como servicio comercial del Avant en León

Iniciativa del sector ferroviario para convertir en comercial el trayecto del tren 114 que ausculta la alta velocidad
Una rama del 114, que cubre el servicio Avant. ENRIQUE BUENO

Todas la mañanas, un tren sin viajeros le quita el polvo a la línea del AVE a León. El hábito viste a una rama que desempeña la función revisora, a la que la necesidad acaba de convertir en virtud, y combustible para la exigencias de nuevas conexiones entre la capital leonesa y Madrid.

Así cuajó una propuesta valorada por el sector ferroviario que trata de poner el valor esta frecuencia güera, a la vez que agota las excusas del Gobierno, del Ministerio de Transportes, para impedir que los trayectos del Avant comiencen a extenderse hasta la capital leonesa, más allá del límite del progreso y del desarrollo de la eficiencia de la conexión ferroviaria en alta velocidad, que muere en la estación de Valladolid, con León y Palencia en el limbo de la espera del tren que no llega.

El material

La rama del 114 que revisa cada mañana la vía del AVE puede ser comercial con dotación de personal

La solución avanza cada mañana a León por la vía de la alta velocidad, en ese margen técnico que se desenvuelve en la trastienda, que precede al movimiento de la alta velocidad, cuando el primer AVE abre el curso de la conexión con Madrid. El tren exploradora que ausculta el trayecto de la alta velocidad, arrastra también la solución para poner en marcha el primer convoy despertador, y la secuencia adecuada que permite que un usuario leonés pueda poner un pie en la capital de España a las ocho de la mañana.

Para hacer realidad la propuesta, el Avant, basta la voluntad de Renfe, o del Gobierno, de dotar al servicio que se encarga de verificar la situación de la traza del personal necesario para que la vuelta a Madrid sea comercial. Hasta los tiempos del estreno de la parrilla diaria corren a favor de esta alternativa, que nace de la propia observación de los ferroviarios que conocen los entresijos del proceso; incluso, el tren que desempeña la tarea de revisión de la línea del AVE encaja con el modelo y el servicio que León demanda, sin éxito, para hacer fluida la conexión con Chamartín, como ya disfrutan desde hace años las ciudades castellanas de Segovia y Valladolid, en otra ración de agravio territorial que no es capaz de explicar el Ministerio de Transportes; antes de Fomento.

Enlace competitivo

La propuesta permite a León y Palencia tener una frecuencia para llegar a Madrid antes de las 8 horas

La labor de revisión corre a cargo de una rama con locomotora del modelo 114, idéntica a las que ofrecen el servicio Avant, tan goloso para hacer de las conexiones ferroviarias por la vía de alta velocidad un esquema de media distancia con prestaciones y frecuencias del servicio de cercanías que asiste a las grandes urbes, que aproxima al concepto AVE al interés público en toda su extensión.

En medio de las iniciativas ciudadanas para lograr que el Avant supere la trinchera de Valladolid, hasta Palencia y León, sustentadas sobre plataformas de usuarios y grupos de presión constituidos con tal fin, emerge esta solución del propio sector ferroviario, de empleados de la compañía Renfe, que hablan con conocimiento de causa a la hora de aprovechar sinergias.

Todos los días, antes de las seis, el 114 que hace las veces de exploradora de la plataforma de la alta velocidad, se presenta en la estación de León para verificar el estado adecuado de la vía que a las 7,10 horas va a lanzar al primer AVE, sobre una de las unidades de 112 que aún prestan servicio comercial (a la espera de pasar a talleres para ampliar el parque móvil del Avlo). Ese 114, que revisa la línea de Valladolid a León, y viceversa, avanza a una velocidad de 200 kilómetros por hora, y es imprescindible para que, luego, el AVE pueda lanzarse a cubrir el trayecto al tope de su margen. Si no pasa la exploradora, la rama del 112 no podría superar los doscientos kilómetros por hora, un límite que compromete el objetivo de dejar por debajo de las dos horas el tiempo de trayecto a Madrid.

La propuesta para sacar provecho a ese 114 diario a León sin viajeros se centra en dotarlo del personal adecuado para hacer comercial la vuelta a Valladolid; con el margen que maneja la exploradora, ese tren de apertura permitiría que antes de las ocho de la mañana los usuarios del tren en León pudieran estar en la capital de España. Esa exploradora se ve como la solución para poner en la vía un tren comercial de primera hora, con las condiciones del Avant, incluido el precio del billete, que facilite el acceso de viajeros de León y Palencia a un servicio que hasta ahora se limita a Valladolid. La propuesta resta una excusa a las reticencias de Transportes.

La exploradora matinal del AVE se ofrece como servicio comercial del Avant en León