sábado 21/5/22

La rampa, vía convencional de tren entre León y Asturias, dispone de otro plan de vida distinto al que cuadro su sentencia con la fecha de apertura de la Variante. Ya no va a ser así, porque el Gobierno acaba de girar en las previsiones anunciadas en 2018, y deja sin límite la liquidación de esta traza ferroviaria, que tanto aportó al desarrollo social y económico del territorio que atraviesa.

El final estaba escrito desde que se aplicó el criterio del ejecutivo socialista, que vino a relevar en el poder de la Moncloa al último Gobierno del PP, mediante la moción de censura que hace casi cinco años devolvió al PSOE el mando del país. El final de la Rampa de Pajares anuló los planes de futuro que el Ministerio de Fomento de Iñigo de la Serna vinculaba al movimiento de mercancías, con una dotación económica añadida para mejorar y reflotar la estructura en los puntos críticos. 

El cambio de ejecutivo acabó con esa perspectiva que daba margen a la vía secular, al margen de la entrada den servicio de las galerías de la Variante. En contra de opiniones de colectivos ferroviarios, de agrupaciones en defensa del patrimonio cultural y económico vinculado al ferrocarril, de partidos políticos, de fuerzas sindicales, que se unieron en las últimas semanas a la línea de defensa de esta vertiente de sobre el cordal asturleonés, los diferentes responsables de Fomento, Transportes y Adif del Partido Socialista se mostraron en contra de prolongar la vida de la traza.

Hasta ahora, cuando un giro total cambia la previsión cortoplacista para la vieja rampa, y para el curso de la vía de ferrocarril convencional que desde finales del Siglo XIX dejó fluir el avance de León y Asturias sobre los raíles del tren. El Gobierno ya no va a cerrar la rampa de forma inmediata, con motivo y en coincidencia de la apertura de los túneles, tal y como tenía previsto. «No de momento», tal y como aclararon responsables del Ministerio de Transportes sobre el calendario de cierre de la viaja vía, tal y como publica la última edición del periódico La Nueva España.

Si el Gobierno hace efectiva esta previsión de indultar el paso más legendario de cuantos jalonaron los avances del ferrocarril en España, referencia de la ingeniería y que es capaz de atestiguar la evolución de las marchas del tren a lo largo de tres siglos diferentes, se alienta un repertorio inmenso alternativo para la nueva vida de la vetusta estructura de ferrocarril convencional del extremo norte del país.

La principal razón por la que el gobierno que salió de la moción de censura deshizo el plan de viabilidad de la rampa se incluyó entre el catálogo de correcciones que el cambio de ejecutivo acarreó para la Variante en aquel no tan lejano 2018; entre ellas, combinar la función mixta para el tránsito por las galerías, con la excepción de una línea en el catálogo de la alta velocidad dedicada a la circulación de mercancías; el triple hilo; la rebaja de los topes de velocidad, la segunda vía al sur de León y otros acuerdos ultimados y presupuestados en el acuerdo de infraestructuras que el PP logró con Foro Asturias. Además de que la alta inversión en la nueva traza (casi 4.000 millones) no permitía el lujo de mantener abierta la vía paralela.

Antes de eso, la rampa se iba a salvar para dedicarse casi en exclusiva al paso de mercantes.

Con la decisión de que habrá circulación más allá de Busdongo después de que se abra la primera circulación por la galería subterránea de la Variante, se abre una perspectiva que se creía agotada; por lo menos, salvar un tesoro patrimonial.

El Gobierno cambia de planes con Pajares y ya no cerrará la rampa al abrir la Variante