lunes 6/12/21
Salud financiera. Encuentro telemático

«Hace falta un control de la economía familiar más allá de llegar a fin de mes»

BBVA cree clave conocer bien las finanzas, controlar el día a día y hacer hábito de ahorro

Alberto Guillén, responsable global de Producto Digital en BBVA, Nuria González Rabanal, presidenta del Colegio de Economistas de León y Cayo Sastre, profesor titular de Sociología en la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Valladolid, analizaron ayer en un encuentro telemático de expertos auspiciado por BBVA y Diario de León las claves para una buena salud financiera. Joaquín S. Torné. director de Diario de León, moderó el debate.

Sastre planteó el tema desde una iniciativa sociológica. «Igual que nos preocuparnos por nuestra forma física tenemos que preocuparnos por nuestra salud financiera. Es una nueva presentación del mundo». Rabanal invitó a tener una preocupación «razonable por el tema financiero pero sin rozar la paranoia. Para ello es básico disponer de información pero sin desestabilizarse». Guillén recordó que el concepto de salud financiera «cada vez está más en boca de todos. No siempre se entiende qué es lo que comprende el concepto de salud financiero. Hay que hacer un uso responsable de la economía familiar y tener un cierto control. No se trata solamente de llegar a final de mes».

Torné recordó que el ahorro aumentó un 2,3% en el último año. Eso en una provincia con un paro juvenil del 37%. Rabanal lo achacó «a la falta de consumo generado durante el confinamiento y a la sensación de incertidumbre». Ahora la tendencia es inversa «porque la vacunación ha bajado la incertidumbre y se ha estimulado el consumo». Cayo Sastre definió el riesgo y la incertidumbre como dos constantes vitales en la sociedad moderna. «La tecnología recoge mucha información sobre nuestros hábitos y se han modificado las formas de relacionarnos con las instituciones. Mi relación con el banco antes era la de una caja fuerte, cuando yo depositaba mi dinero. Ahora son mi chequeo habitual para saber cómo está la salud financiera. Hace unos años, foros como este hubieran sido impensables. Para los jóvenes es muy complicado vivir esta incertidumbre. Se enfrentan a un mundo de riesgos constantes».

Gestionar el ahorro y la deuda es «igual de importante», sugirió Torné. Alberto Guillén profundizó sobre el tema: «Es fundamental tener el control de la deuda y conocer bien cuál es tu capacidad crediticia. Lo recomendable es no pasarse de un 35% de los ingresos. Una hipoteca no es lo mismo que financiar con la tarjeta de crédito las vacaciones. No hay que analizar bien lo del mes que viene, sino posiblemente el siguiente trimestre. Si se controlan los gastos y la deuda, se podrá tener ahorro. Hay que generar un hábito en la medida en la que sea posible. La regla del 50/30/20 para gastos fijos, variables y ahorro respectivamente es una buena herramienta».

Herramientas

BBVA ayuda a la planificación con nuevas herramientas como Valora. «El cliente entra a la aplicación y se encuentra una valoración global de su economía. Eso le ayuda a planificarse. Nos anticipamos a los movimientos relevantes que pueden tener un impacto sobre el cliente para alertarles y sugerirles planos de acción, y el de ahorro, bien de control o bien de reducción de gasto. Nuestro gran reto es ayudar al usuario a gestionar la evolución a futuro. Y por supuesto queremos jugar un papel activo en el control de la salud financiera», explicó Guillén. Nuria Rabanal cree que los jóvenes «están educados en la economía familiar cuando lo ven en la familia. Eso se ve desde la propina. Los chavales, básicamente lo que quieren es un sueldo. Creo que la gente joven se plantea solo el día a día. Nuestro modelo de educación fue ocultar la realidad económica a los jóvenes. Tenemos una responsabilidad intergeneracional. Hay que hacer que la gente joven empiece a responsabilizarse de su economía. No tienen una visión de ahorro, solo tienen un sentido cortoplacista. Hay que tratarles de los instrumentos para que con cierta estabilidad laboral empiezan a planificar su futuro».

Cayo aprecia en su labor la evolución de los jóvenes universitarios «desde que llegan hasta que se van, pero en el fondo es cierto que tienen una visión de corto plazo. Pero el mundo nos exige estar en forma y a la vez nos ofrece un menú de comida cada vez más amplio. Los estímulos para seguir ‘engordando’ son cada vez mayores».

Combinación

Alberto Guillén reconoció la existencia de estímulos: «Es una combinación entre la educación, el hábito y la tecnología para tomar las decisiones. Hay que plantearse cuánto tengo que trabajar para pagar algo que quiero. También es verdad que no es lo mismo un joven que una persona que tiene la familia a su cargo».

Expuso Cayo el problema que supone para la economía tener poro ejemplo a disposición de los jóvenes un AVE Madrid-Barcelona por un precio de siete euros. Alberto incidió de nuevo en la importancia de la información: «Hay que empoderar a la gente, más que tutelarla. Se trata de dar pistas sobre el impacto final. Ahí los bancos tienen la misión de concienciar pero no de ser tutores».

En su reflexión final, Nuria Rabanal alegó que los jóvenes «deberían de acceder a canales de información que no sean solo de consumo. Se necesitan acciones informativas universitarias en ese ámbito. La tecnología debe ser un instrumento no un fin. No se debe gastar más de lo que se tiene y siempre hay que pensar en cómo se ve uno cuando no tenga la fuente de financiación actual». Cayo Sastre dejó una idea : «Tu salud financiera es nuestra salud global. Hace falta más responsabilidad por parte de todos». Alberto Guillén remarcó que la salud financiera «se resume en cuatro pasos, conocer muy bien tu situación financiera, controlar el día a día, mantener un hábito de ahorro y si se puede, dedicar tiempo a pensar más allá del mes a mes».

«Hace falta un control de la economía familiar más allá de llegar a fin de mes»
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