sábado 4/12/21

El tren inscribe en Pajares dos de los hitos más notables de la historia del tren y la ingeniería civil en España: el que levantó la apertura de la rampa en 1884 para acabar con las diligencias que acaballaban los dos lados de la raya y el que, dos siglos después, se abre paso por las entrañas de la cordillera para atropellar con su velocidad —si nadie escucha a los pueblos que se quedarán sin servicio al desaparecer de la línea— al trazado primigenio que unió León con Asturias. El camino entre ambos resume la modernización que ya había empezado a planificarse en los años 60.

La idea de la Variante de Pajares la plasmó en papel oficial Alejandro Rebollo. El entonces presidente de Renfe alumbró en 1980 el proyecto en el BOE e, incluso, llegó a adjudicar las obras. Pero el cambio de Gobierno en 1982, con la entrada de Felipe González en el poder, entregó el plan al fondo del cajón por su «excesiva inversión en una época de penuria económica, como justificaron los responsables de la empresa ferroviaria en la provincia leonesa, que llegaron a calificarla de «obra de dictadura».

El rescate lo firmó el PP en 1997 con la inclusión en el plan director de infraestructuras y lo confirmó la encomienda de la redacción del proyecto, en noviembre de 2001, firmada por Francisco Álvarez Cascos; el mismo ministro responsable de la ampliación de la concesión del peaje de la autopista León-Asturias que hoy el presidente del Principado, Adrián Barbón, le pedirá a la ministra que bonifique de manera progresiva hasta su eliminación. Mientras tanto, no para en León, como criticó ayer el PP leonés, quien la acusó de «driblar al alcalde y a los proyectos abandonados por Sánchez.

trazadoCascos puso la dovela inaugural de la obra, pero el nuevo cambio de Gobierno hizo que se perdiera el foco del arranque de las tuneladoras con el que se presentó Zapatero como impulsor de la Variante el 13 de julio de 2005. El presidente leonés se llevó las fotos también del histórico calado del túnel este, el 13 de septiembre de 2008, con el que se dieron la mano las máquinas a ambos lados de la cordillera, mientras en el interior se sucedían las fugas de agua que condenarían la obra a una sucesión de plazos vencidos.

Desde entonces, el ruido ha marcado la evolución de la Variante de Pajares, con debates como el que, al final, se resuelve con la apertura en ancho mixto, estándar e ibérico, al igual que la doble vía de León a La Robla. Por esta puerta entrará el AVE. Pero más allá de Campomanes, la alta velocidad a Asturias aún no ha decidido si completará el viaje.

La historia del ferrocarril pivota entre la rampa de Pajares y la Variante que la...
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