miércoles. 07.12.2022
David Fandila, El Fandi. GALLEGO

Segundo y último festejo de la programación taurina de San Juan esta tarde. A partir de las 18.30 horas hacen el paseíllo tres toreros (uno a caballo, dos a pie) que pisan la arena del Parque como si fuera su casa. Los tres maestros que mantienen un idilio más largo con la afición leonesa. No podían faltar en este reencuentro.

La empresa Matilla ha programado para hoy un festejo muy del gusto de la afición local. Mixto, porque en León el rejoneo tiene un público fiel. Por eso abre cartel el que sigue siendo maestro de maestros del toreo a caballo. Pablo Hermoso de Mendoza (Estella, Navarra, 1966) continúa siendo santo y seña del arte de Marialba; incluso ahora que su hijo se abre camino en la nueva y prometedora generación de rejoneadores.

Enrique Ponce. ZIPI

El estellés tiene legión de seguidores en León, que no sólo siguen apreciando la pureza de su forma de enfrentar el toreo a caballo, sino que reconocen su histórica aportación a esta variante de la tauromaquia.

A caballo

Desde la veteranía, Pablo Hermoso de Mendoza sigue siendo uno de los rejoneadores punteros

Hermoso de Mendoza puso al rejoneo en lo más alto de las feias, rompió todos los moldes y consiguió superar la pesada herencia que lastraba la importancia del toreo a caballo y el protagonismo de los caballistas. No sólo acabó con aquellas colleras que limitaban las posibilidades de los lidiadores, sino que puso los nombres de su impresionante cuadra en lo más alto del interés de los aficionados. Sus caballos, desde el histórico Cagancho a las generaciones posteriores que ha formado y montado, tienen nombre y protagonismo propios.

Una de las obsesiones del torero estellés en su ya larga trayectoria ha sido equiparar el toreo a caballo con el de a pie. Ahí están su pureza, su forma de ejecutar las suertes, las distintas características de su cuadra,... Hermoso de Mendoza es historia del toreo a caballo, pero historia muy viva.

Dos toreros para León

Acompañan al rejoneador, a pie, dos toreros que forman parte de la historia taurina de la ciudad. Enrique Ponce (Chiva, Valencia, 1974) no podía faltar a esta cita. Su compromiso con la afición leonesa se salda con la asistencia ininterrumpida a la feria (salvo un paréntesis en los últimos tiempos que no empaña esta historia de fidelidad) que dura ya décadas. El valenciano entiende al público leonés con la misma maestría que a los toros, y sus actuaciones se cuentan por triunfos. Ponce es un valor seguro, desde aquel niño torero precoz hasta el maestro maduro cuya trayectoria está marcada por la regularidad en el triunfo. Un torero de época y un torero de León.

A pie

Enrique Ponce y David Fandila ‘El Fandi’ son los toreros con un más largo idilio con la afición leonesa

Como torero de León es David Fandila, El Fandi (Granada, 1981), que escribió una página de oro en la historia de la tauromaquia local en la temporada de 2005, cuando indultó a aquel Desocupado de Zalduendo, el primer toro que volvió desde los corrales del Parque a la dehesa. Poderoso, atlético (fue esquiador), bullanguero, banderilleador espectacular. El Fandi es el empuje, la alegría, y la algarabía en los tendidos.

Tres alicientes para una tarde de toros.

Tres ídolos de la afición leonesa en la corrida mixta