miércoles. 17.08.2022

Garantizar un elevado nivel de seguridad de las redes y sistemas de información, mejorar la seguridad en el ámbito de la sociedad de la información, proteger las infraestructuras críticas y los operadores de servicios esenciales en el sector privado y luchar contra la cibercriminalidad son objetivos en los que el Gobierno refuerza el papel del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), con sede en León. Así se deduce del acuerdo firmado entre las secretarías de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (Sedia) y de Seguridad (SES), un convenio «para actualizar y adaptar a la nueva situación los compromisos comunes recogidos en el acuerdo marco firmado el 21 de octubre de 2015 para mejorar la ciberseguridad nacional». Junto al Incibe participan en este convenio elCentro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas y la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC).

Las secretarias de Estado, «conscientes de que las amenazas procedentes del ciberespacio se han intensificado en número, agresividad y frecuencia, y del desarrollo de nuevas regulaciones», apuestan por este convenio para fortalecer la ciberseguridad y cumplir los objetivos de la Estrategia de Seguridad Nacional.

En el acuerdo se articula la colaboración entre las entidades dependientes de Sedia y la SES con el objetivo final de garantizar un elevado nivel común de seguridad de las redes y sistemas de información y de mejorar la seguridad en el ámbito de la sociedad de la información, la protección de las infraestructuras críticas y operadores de servicios esenciales del sector privado y la lucha contra la cibercriminalidad.

El acuerdo recoge la coordinación de todas las actuaciones en el ámbito de la protección de las infraestructuras críticas y de los servicios esenciales.

La SES es la autoridad competente para los operadores de servicios esenciales en el caso de que éstos sean, además, designados como operadores críticos, y aquellos otros cuyas competencias le hayan sido conferidas.

El Incibe y la OCC gestionarán los incidentes que afecten a los operadores críticos y, cuando las actividades que desarrolle puedan afectar de alguna manera a un operador crítico, implementará la coordinación con el Ministerio del Interior, a través de la OCC.

Los dos organismos implementarán las acciones oportunas con objeto de que el Incibe pueda dar una respuesta rápida y adecuada a los incidentes de seguridad que afecten a los operadores críticos del ámbito privado. Y participarán en el diseño y despliegue de las capacidades de detección necesarias para disponer de un sistema específico de alerta temprana para las amenazas.

Incibe se refuerza en la protección de servicios críticos