miércoles 20.11.2019
Voluntarios por amor a las ideas

La inspiración de lo políticamente inexacto

De los estremecedor a lo inspirador, del análisis a la autocrítica, del humor a la ciencia con humor, del aprendizaje sobre ruedas al cambio climático y las reacciones que provoca. TedxLeón merece la pena
Ernesto Castañón, organizador del evento. ABOCADOS
Ernesto Castañón, organizador del evento. ABOCADOS

Inspiración y acción. Es la esencia de la ONG Ted, que arrancó en 1984 en California y ahora organiza bajo sus estrictos valores más de 3.000 eventos en 170 países. Ideas que merece la pena compartir, porque las ideas pueden cambiar el mundo. «Cuanto más se entreguen, más se van a llevar con ustedes». Y las 1.133 personas que ayer abarrotaron el Auditorio Ciudad de León (como es habitual en los últimos años, muchos más se quedaron en lista de espera) se entregaron de verdad. Como lo hacen los voluntarios que, junto a Ernesto Castañón, organizan por octavo año el TedxLeón. En esta edición bajo el lema Inexact. Porque «el error nos hace únicos».


Lo exacto y lo inexacto, lo que de positivo tiene el error, lo que de encorsetado puede acarrear el camino ya conocido, lo que nos amenaza y necesita encontrar freno, lo que no sabemos pero es apasionante, lo que suena donde no es habitual afinando como no se esperaba, lo que rompe vidas y desata talentos en su huida. Las mil aristas de las mil historias de diez personas que compartieron su pálpito con un multitudinario auditorio, que ahora se multiplicará a través de las redes, porque la esencia del Ted es compartir.

 

La experiencia por ejemplo de Tomás Ocaña, periodista de investigación multipremiado por haber rastreado la venta de armas a los narcotraficantes mexicanos, frustrarse en casos de corrupción que quedaron impunes, perseguido delitos medioambientales. Su investigación de años sobre el Chapo Guzmán sirvió de argumento a la serie de Netflix. «Es trabajo de todos que el periodismo siga siendo un contrapoder. Premiando la calidad, pagando por ella, y rechazando lo que no nos gusta».

 

Estremecedor el testimonio a ciegas de Alejandro Palomo, el del infierno de un niño abusado de 7 años que aprendió a inventar historias para que su madre no sufriera, y que vive la incertidumbre de saber a quién se las contará en el futuro.

 

A ciegas parece que camina un planeta que «es habitable porque hay gases efecto invernadero, pero que dejará de ser habitable si no se controlan». El físico José Luis Sánchez bajó de las nubes para advertir sobre las consecuencias de incrementar en un grado la temperatura de la Tierra; y dejar claro que «no hay duda del cambio climático, el 98% del territorio ha sufrido incremento de temperatura en el último siglo, y los fenómenos climáticos se están multiplicando».

 

Una Tierra que conoce casi palmo a palmo la periodista Alicia Sornosa, que un día comenzó a viajar a lomos de su moto y no ha podido parar. «Los viajes son superinexactos, pero eso es lo que nos ayuda a aprender y a superarnos. Y a tener experiencias maravillosas». Aunque en principio no lo parezcan, como que te paren en una frontera remota, te caigas en un océano de arena o no aprendas a aprovechar el más mínimo rayito de sol.

 

Por aprender, la investigadora con vocación divulgadora Isabel San Martín se quita la bata para hablar de amor. El del agua con el electrobioquímico. Vuelan globos por el Auditorio para que Tinder funcione y la química se convierta en un sentimiento.

 

El que le pone Daniel Broncano a su clarinete, con el que un día volvió a Segura de la Sierra como el flautista que llevó tras de sí un imposible festival a un pueblo de «140 habitantes y muchos más gatos». Se sacudió el formol con el que quieren amortajar a la música clásica y la acompañó de jazz, tractores, almazaras,... Ideó «delicatessen musicales» para devolver la vida y crear riqueza al pueblo. «La cultura, las ideas creativas y las artes escénicas tienen mucho que aportar a los pueblos. Hay que pensar más allá de lo tradicional. El futuro de los pueblos de España pasa más por la creatividad que por la tradición. Si se puede llenar un pueblo con un clarinete y Stravinski, cuántas cosas habrá aún guardadas en el baúl de las ideas».

La inspiración de lo políticamente inexacto