domingo. 04.12.2022
Mansilla de las Mulas

Un interno agrede a un funcionario de Villahierro en una pelea de reclusos

Uno de los presos hizo el ademán de clavar un palo a un compañero de módulo

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), sindicato exclusivo en el ámbito penitenciario, denuncia la agresión a un funcionario de prisiones ocurrida ayer en el Centro Penitenciario de León. Ayer, a las 12.45 horas, en el módulo 11 de la prisión de Villahierro se observó una pelea entre dos internos. Uno de ellos cayó al suelo con el rostro ensangrentado y otro con un palo astillado hizo el ademán de clavárselo, a lo que rápidamente un funcionario de servicio en el departamento lo intentó neutralizar, momento en el que el interno se logró zafar y dar un puñetazo al funcionario en el ojo izquierdo.

Según informó la asociación en un comunicado, gracias a la rápida intervención de otros funcionarios de servicio, el funcionario agredido fue socorrido y los internos fueron aislados. El trabajador agredido fue atendido por los servicios médicos del centro y posteriormente en un centro hospitalario. Desde APFP le desean una pronta recuperación.

«APFP lleva años solicitando que los funcionarios de Instituciones Penitenciarias tengan la consideración de agentes de la autoridad en el ejercicio de sus funciones, pues estos actos sólo implican sanciones regimentales, puesto que para que conlleve sanción penal tienen que llegar a ocasionar a los trabajadores lesiones graves, pero el daño a su integridad física, psíquica o a su vida ya se ha producido por parte del interno y en muchas ocasiones a los internos les sale gratis o una sanción que les acorta las horas de salida al patio y la sustitución del Peafa (Protocolo Específico de Actuación Frente a las Agresiones) que sólo sirve para maquillar las estadísticas de las agresiones que sufren los trabajadores penitenciarios». APFP reclama al Ministerio del Interior un Estatuto propio para los funcionarios de prisiones como marco normativo para su institución; la adecuación de los medios coercitivos al siglo XXI con la aprobación de pistolas taser y un incremento de las plantillas para ajustarlas a las necesidades reales de los centros penitenciarios para minorar las agresiones que padecen los trabajadores penitenciarios, así como una actualización retributiva con la equiparación salarial con sus compañeros de Cataluña. «A igual trabajo, igual salario», reivindican.

Un interno agrede a un funcionario de Villahierro en una pelea de reclusos
Comentarios