miércoles. 29.06.2022

Con unas listas de espera para entrar en quirófano desbocadas tras dos años de pandemia que trastocaron el normal funcionamiento de los hospitales, los responsables sanitarios consideran que la demora quirúrgica ya tiene difícil solución si no se aplican medidas extraordinarias. De hecho el covid disparó un 61% la lista para pasar por e quirófano del resto de patologías, con más de 8.600 pacientes en ellas en León. La Consejería de Sanidad ultima un plan de choque en el que valora tirar de chequera, como hizo en Atención Primaria, para incentivar las operaciones vespertinas. Un plan que ayer ratificó el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Según precisó, reducir las listas de espera sanitarias es «una de las medidas que hay que poner en acción cuanto antes» para que la minoración del tiempo sea una realidad en el objetivo «y para que la sanidad de Castilla y León sea cercana y sea accesible a todas las personas».

Se comprometió también a seguir apostando «por otros servicios públicos» junto a los servicios sociales y a la dependencia. A ser posible se va a apostar por sacar más provecho, no solo a los profesionales propios, sino a toda la costosa tecnología que se ha comprado en los últimos años y que, según entienden en Sacyl, no puede quedar apagada en algunos casos a partir de las 15.00 horas de la tarde. Del mismo modo que se hizo en Atención Primaria, los pagos por trabajar por la tarde tendrían dos premisas, ser voluntarios y, sobre todo, que exista la garantía de que los profesionales cumplieron su cupo durante su jornada ordinaria. Es decir, se marcarían unos indicadores de rendimiento para evitar picarescas. Los criterios serán «exigentes y objetivos», según se avanzó a los profesionales, y serán aplicables tanto para médicos, como enfermeras, celadores, técnicos, anestesistas y todas las categorías que intervienen.

La Junta ve prioritario el plan de choque de las listas de espera