lunes 6/12/21
El problema de las bandadas de aves

León ahuyentará a los estorninos y las palomas

El Ayuntamiento sacará un contrato de 16.171 euros para el control de estas bandadas
                      Los estorninos tienen predilección por el dormidero del paseo de la Condesa de Sagasta. RAMIRO
Los estorninos tienen predilección por el dormidero del paseo de la Condesa de Sagasta. RAMIRO

El espectáculo visual de las piruetas de los estorninos en el aire al atardecer tiene su calco en los vehículos, los bancos, el mobiliario urbano y el adoquinado de las zonas urbanas en las que la espesura de los árboles crea cobijo. La problemática generada por estas aves, cuya proliferación en los últimos años por estas épocas lejos de crecer aumenta, la atenderá de nuevo el Ayuntamiento de León con la contratación de una empresa privada que, junto a esta especie, se encargue de ahuyentar a lasa palomas torcaces y otras aves, según se aprobó ayer en la junta de gobierno. El contrato partirá con un tipo de licitación de 16.171,65 euros y un plazo de ejecución de dos años, con opción a dos prórrogas anuales, para intentar repetir los resultados de 2017, cuando los más de 72.000 tordos que se censaban en las arboledas se quedaron en apenas medio millar en unas semanas con la entrada en juego de halcones y otras rapaces.

El encargo vuelve a especificar que la empresa tendrá que utilizar métodos incruentos e inocuos para el ser el humano. Dentro de este requisito, las rapaces figuran como el principal instrumento para ahuyentar a los estorninos, aunque también se pueden colocar trampas sonoras con las que se emite el mismo sonido de alerta que estos pájaros emiten cuando detectan un peligro. Sin salirse del guion, la adjudicataria deberá garantizar que la inmensa mayoría de los estorninos abandonan los dormideros actuales. Su lugar predilecto ya de épocas anteriores se ubica en el paseo de la Condesa Sagasta, aunque también se censan en otras zonas como Papalaguinda, el paseo de Salamanca, el campus universitario de Vegazana o los parques del Cid, San Francisco, Reyes de España, Quevedo y San Mamés. En todos ellos, el traslado se espera que reduzca la factura de la limpieza y ayude al mantenimiento en adecuadas condiciones del mobiliario urbano, pese a que se pierda el espectáculo de sus aterrizaje a la atardecida, cuando vuelan en bandadas gregarias.

La intervención con los estorninos, que tienen presencia estacional de septiembre a marzo por la búsqueda del confort que les proporcionan las calefacciones, se extenderá también a las palomas torcaces, que han proliferado gracias al aumento de la comida disponible en las calles, sobre todo por la permanencias de las terrazas durante todo el año. La actuación complementará al trabajo que ya hace una brigada de trabajadores municipales que, como respuesta al aviso de los vecinos o la detección en casas abandonadas, colocan jaulas con cebos para después entregar los ejemplares a una empresa especializada palentina que las utiliza para la repoblación de los palomares en la zona de Tierra de Campos.

León ahuyentará a los estorninos y las palomas
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