domingo 22/5/22
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La nueva ayuda está dotada con 200 euros. XEGXEF

No será una tarea fácil. Gobierno y comunidades autónomas encaran unas semanas decisivas para pactar los requisitos definitivos que darán acceso al bono joven del alquiler, cuyas bases generales han recibido el visto bueno del Consejo de Ministros.

La ayuda, dotada con 200 millones de euros en los Presupuestos de 2022 -y con otros 200 millones previstos para 2023-, irá destinada a los ciudadanos de entre 18 y 35 años con un salario inferior a tres veces el IPREM (24.318 euros para 2022).

Los beneficiarios podrán recibir hasta 250 euros mensuales durante un máximo de dos años, siempre con carácter finalista. Es decir, si un joven paga 150 euros por su vivienda, solo podrá acceder a esa cantidad.

Tal y como estaba previsto, el acceso estará limitado a los inquilinos que paguen hasta 600 euros al mes. Y aquí serán claves los convenios bilaterales que se alcancen con cada comunidad, a excepción de País Vasco y Navarra, excluidas de la norma por su régimen foral.

Según detalló el martes la ministra del ramo, Raquel Sánchez, las regiones tendrán derecho a ampliar el límite hasta los 900 euros si así se pacta con el Ejecutivo y solo para los contratos firmados dentro de una zona de precios tensionada. Habitaciones y pisos compartidos Otra de las grandes dudas era si los jóvenes con contrato de alquiler de una habitación iban a poder acceder al bono.

Finalmente, podrán hacerlo, con la condición de que esa renta no supere los 300 euros al mes. De nuevo, ese tope podrá elevarse hasta los 450 euros en aquellas comunidades en las que el precio de los alquileres sea más caro. Es decir, es muy posible que regiones como Madrid o Cataluña apuesten por esta decisión.

Respecto a los pisos compartidos, la comisión de seguimiento también establecerá las condiciones para optar a las ayudas. Y aquí los datos de las autonomías serán claves para desarrollar los mecanismos de pago.

Para empezar, porque todos los convivientes deben ser cotitulares del contrato, además de estar empadronados en su vivienda. No obstante, la norma establece excepciones para casos como los estudiantes u otros relacionados con la movilidad laboral.

De nuevo, aquí, cada comunidad tendrá que decidir cómo abordar cada caso. Plan Estatal Pese a las reticencias iniciales, esta ayuda será finalmente compatible con otras que estén vigentes en el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2022-2025, que también se aprobó el martes con una dotación de 1.777 millones (que se suman a la inversión que se destinará al sector dentro del Plan de Recuperación).

En concreto, los beneficiarios del bono joven podrán solicitar las ayudas del plan, sin superar el 40% del valor del alquiler descontando el bono. Por ejemplo, si un joven paga 600 euros, la base para aplicar ese 40% serían 350 euros (el precio del alquiler menos los 250 euros del bono), siempre con un límite máximo del 75% del alquiler total.

En el caso de una habitación por la que se pagan 300 euros, la base sobre la que se aplicaría el 40% serían 50 euros (el alquiler menos los 250 del bono). Fuentes del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana confían en tener listos "en un mes o mes y medio" todos estos mecanismos. Unos plazos que resultan algo ajustados si se tiene en cuenta que los criterios de reparto se fijarán con las comunidades en las próximas semanas, para pasar de nuevo por Consejo de Ministros y, finalmente, por una nueva conferencia sectorial.

Las ayudas, no obstante, tendrán carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2022. Y serán las comunidades las que de nuevo decidan "el mecanismo" para llevar a cabo las convocatorias y los pagos 'atrasados'.

Desde el Ejecutivo estiman que el número de jóvenes que se beneficiarán del bono este año rondará los 70.000. Y confían en que estas medidas no impliquen más tensión al alza en los precios de los nuevos alquileres.

La letra pequeña del bono joven para el alquiler