miércoles 01.04.2020

La llegada a Chamartín podrá enlazarse con un AVE a Barajas

El coloso ferroviario proyectado en Madrid evitará el lioso paseo desde León hasta el aeropuerto

Hace escasos días arrancaban los primeros trabajos para convertir a la estación de Chamartín en el mayor referente europeo de intermodalidad con un presupuesto inicial de 29 millones de euros. La reordenación urbana y ferroviaria en la que se estiman cinco años de trabajos cambiará el paisaje de acceso para las líneas del norte, que serán recibidas por un coloso constructivo que incluye la vieja reivindicación de llevar el AVE hasta Barajas. Es decir, que los viajeros que antes tenían que hacer transbordos se encontrarán con medios más útiles para llegar en muy poco espacio de tiempo al aeropuerto, que está a siete kilómetros de la estación. Actualmente, llegar en AVE a la capital y enlazar con Barajas supone un engorroso paseo que comienza por subir al recibidor de la estación, acudir a una taquilla para que validen el billete de cercanías que sale cada diez minutos hacia las terminales de Barajas Adolfo Suárez, con varias paradas y un tiempo que supera los 15 minutos. Eso desde Chamartín. Los viajeros leoneses que suben a trenes con parada provisional en Príncipe Pío como consecuencia de las obras del túnel de Atocha tardan actualmente 41 minutos en llegar hasta el aeropuerto en el cercanías. Con la reciente presentación del concurso internacional para la transformación integral de la estación madrileña, y de no verse afectada por los recortes que se empiezan a dar en las inversiones, la conexión podría estar en el horizonte de dos años una vez que se adjudique el concurso.

Actualmente, según la información del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, ya se trabaja en la redacción de los proyectos que permitirán acometer la ambiciosa remodelación del complejo ferroviario y que después conformarán la base necesaria para el desarrollo de las obras. A este respecto, en el sector hablan de dos opciones. La más barata sería utilizar la actual línea de cercanías que lleva a Barajas y crear un tercer vial para la alta velocidad paralelo a la actual red. Y la segunda, mucho más cara, sería construir un nuevo entramado para el AVE. La solución está pensada para dar salida a más de 40 millones de tránsitos anuales.

En lo que interesa a los viajeros de León, el ganador del concurso, que sigue su proceso pese a las circunstancias, deberá diseñar una nueva terminal de acceso a los andenes en la cabecera norte por donde entran los trenes que atraviesan la provincia, con sus usos urbanísticos asociados al ferroviario (servicios al viajero, oficinas de las empresas ferroviarias y aparcamientos) y sus correspondientes zonas de acceso rodado y peatonal, además de un nuevo viario que garantizará la accesibilidad a pie o en coche a la estación desde todas las fachadas.

La llegada a Chamartín podrá enlazarse con un AVE a Barajas