viernes. 30.09.2022

Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denunció ayer que hace quince días se produjo un nuevo fallecimiento de un interno, que, según relató su compañero de celda posteriormente, pudo tomar, presuntamente, y a la espera de la investigación, comprimidos de metadona no dispensados en el centro y facilitados por otro preso de manera ilegal.

Por medio de un comunicado, el sindicato da cuenta de otro incidente ocurrido la pasada semana cuando un interno armado con un pincho artesanal, a modo de arma blanca, exigió al médico que le atendía en la consulta una medicación concreta, y ante la negativa del facultativo, el interno se autolesionó en la mano y en el abdomen, al tiempo que impedía salir a la auxiliar.

El médico trató de contactar telefónicamente con la oficina de los funcionarios de vigilancia, pero comunicaba y esa «tensa» situación se prolongó hasta que el funcionario del módulo pasó por delante de la consulta y detectó que algo anormal estaba ocurriendo, resolviendo el incidente sin que los sanitarios sufrieran daños.

En otro módulo de la prisión se vienen sucediendo diversas peleas, e incluso se ha llegado a evacuar a un interno al hospital, con lesiones en la cara, concretamente en ambos párpados, provocadas -presuntamente- por cuchillas colocadas entre los dedos con el puño cerrado del agresor.

Ante todas estas incidencias, CSIF exige a la dirección y a los responsables políticos «medidas inmediatas para resolver los problemas», motivados por el perfil y el hacinamiento de los internos».

Muertes por sobredosis, ataques y mucha inseguridad