lunes. 28.11.2022

La nueva vida del viejo Ferral

La base Conde de Gazola pasa de centro de reclutamiento de soldados de reemplazo a referencia orgánica y logística de la división de Artillería del Ejército Español
El General Buesa explica las propiedades de un casco del Ejército
El acuartelamiento Conde de Gazola vive agarrado a un profundo cambio de transformación de estructuras, funciones y objetivos. La base Conde de Gazola se adapta la nueva vida del Ejército Español, la que impuso el trasiego entre la tropa de reclutas y el alistamiento de soldados profesionales en su ubicación al noroeste de la capital leonesa, sobre lo que fue el semillero de reclutamiento e instrucción del cuartel de El Ferral del Bernesga. «Son las exigencias de los tiempos», explica el jefe del mando de Artillería de Campaña, -conocido entre el oficio por el acrónimo Maca-, comandante militar de León y general de brigada, Bernardo Buesa, que ocupa el primer puesto del escalafón de mando en el destacamento desde finales del verano. En plena fase de metamorfosis hacia la nueva estructura militar, la base artillera que desde el aire insinúa una superficie cuadrada de kilómetro por lado (aproximadamente) aprovecha los barracones del viejo CIR (Centro de Instrucción y Reclutamiento) para dar cabida a sus novedades tecnológicas o de intendencia; otras se desechan según la rentabilidad; y el resto se mantienen en pie porque cuesta más derribarlas. Toda esta acometida se debe a las necesidades que impone ahora la vida en el ejército; ahora la base puede dividirse sobre dos conceptos esenciales: uno, en la zona de material e infraestructuras en donde se localizan todos los medios técnicos y el segundo, la zona destinada al ocio y la residencia de los soldados artilleros que residen en el interior de las instalaciones. El general Buesa ejemplifica el cambio: «se acabaron los viejos mitos; ahora, cuando un militar está enfermo acude o le visita su médico que pertenece a la mutua correspondiente que se ha concertado; ahí está el hospital militar con un número de camas que se ha quedado obsoleto» Una empresa de León El jefe de mando enfatizó la dinamización que aporta el Maca para la economía leonesa, que transciende más allá del volumen -considerable- de la plantilla. En esta base trabajan 176 mandos y la tropa está formada por 576 soldados; en total, incluida la unidad de Astorga, para el Cuerpo de Artillería en la provincia de León trabajan 1450 personas. De ahí se deriva el concepto de «empresa» que defiende Buesa: 720.000 euros anuales en gastos de alimentación (a empresas de la zona), 350.000 en mantenimiento (lavandería, calefacción y limpieza) que revierten en la zona. La base alberga siete unidades,; entre otras, el cuartel del mando de artillería de campaña y el regimiento de artillería de campaña.

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