lunes. 28.11.2022
                      Los panaderos reclaman que se tenga en cuenta el valor artesanal de su trabajo. RAMIRO
Los panaderos reclaman que se tenga en cuenta el valor artesanal de su trabajo. RAMIRO

Cuando el precio de las materias primas tira al alza y la factura de la energía se desboca, sube el pan. Pero el razonamiento,

esta vez, amenaza con apagar los hornos de «muchos negocios en el corto plazo», como alertan desde la Asociación Leonesa de Fabricantes de Pan, integrada en la Federación Leonesa de Empresarios (Fele), tras varios meses encadenados que llevan al sector en la provincia a «una situación crítica».

Los fabricantes inciden en que «el aumento del precio de las materias primas, como la harina, sumado a la subida generalizada del precio de la energía, provoca una gran inquietud en la industria panadera». La coincidencia de factores «implican una reducción de los márgenes de las empresas», al que no favorece tampoco «el aumento en el coste de los transportes», como detallan desde el colectivo, que hace un llamamiento a los consumidores para concienciarles, pero que sobre todo reclama una serie de medidas a las administraciones que mitiguen sus problemas.

En este escenario, la Asociación Leonesa de Fabricantes de Pan previene de «los efectos que todas estas causas pueden tener en el precio del pan, con subidas generalizadas» que, ni siquiera, resolverán la situación de muchos negocios que en los próximos meses podrían tener que bajar la trapa.

Frente a los problemas que se ciernen sobre el sector del pan, los profesionales insisten en que hacen «todo lo posible para mitigar el impacto hacia los consumidores» y continuar con su producción «de forma habitual». Pero, como apostillan, «se está llegando a una situación límite a la que no se va a poder hacer frente durante mucho más tiempo».

Los ajusten tienen precedentes. Los fabricantes recuerdan que sus negocios «ya tuvieron que enfrentarse a enormes dificultades durante la pandemia, en la que no faltó en ningún momento el suministro de pan a costa de un enorme sacrificio personal y económico». Pese a las restricciones, los panaderos constituyeron «un servicio esencial» durante la crisis del covid con el fin de ofrecer «un bien de primera necesidad», por lo que consideran «justo que se reconozca el papel y se garanticen ciertas bases para mantener la producción».

A los aprietos económicos, los panaderos añaden otra problemática que les afecta. Los profesionales avisan de «la falta de profesionales cualificados en el sector de las panaderías». La carencia hace que los empresarios demanden «la implantación de una Formación Profesional (FP) específica para formar profesionales en la elaboración de pan artesano», con la que además «se ayudaría también a erradicar el intrusismo».

La radiografía completa del sector lleva a los productores a leoneses a sumarse a la reivindicación de las medidas planteadas por la Confederación Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines. Las reclamaciones parten de la necesidad de que «se reconozca el papel fundamental del pan artesano y tradicional y se garantice a las empresas el acceso a la energía y las materias primas», como consecuencia de tener «debidamente en cuenta su condición de alimento básico».

sin barreras comerciales

Para fortalecer el mercado, los productores exigen que se mantenga la reducción de «las barreras comerciales a las importaciones de terceros países para prevenir la escasez de materias primas agrícolas esenciales para la producción de pan». En este sentido, desde el sector de los panaderos leoneses solicitan además que «se trabaje con toda la cadena para buscar que España sea autosuficiente en estas materias primas y que se incremente su calidad».

La intervención reclamada por los productores debe servir además para que «se amplíe el acceso a las medidas de mitigación para los operadores de las empresas alimentarias». Para lograrlo, proponen adoptar «medidas estructurales para mitigar el impacto de la inflación en los costos de energía, transporte y mano de obra, así como flexibilidad en las medidas de apoyo local y ayudas estatales para los operadores de empresas alimentarias en materias como IVA, impuestos, tasas, temporalidad o desempleo».

El listado se cierra con un apelación a toma de decisiones «no intervencionistas sobre el precio de los alimentos básicos, entre ellos el pan». Estas medidas, defienden «beneficiarán exclusivamente a los grandes operadores del mercado en perjuicio de los micro, pequeños y medianos elaboradores».

Los panaderos alertan de que la subida del pan cerrará hornos