jueves. 18.08.2022
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Un momento del acto de hoy. MIGUEL F.B.

La última vez que se puso en la torre fue a principios de los años 50. Pero hoy, en coincidencia con el 875 aniversario de la fundación de la Muy Ilustre Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro, la enseña volvió a lucir en el primer cubo de la muralla que sobrevive en la calle Ramón y Cajal. Ahí, el abad, Hermenegildo López, y el alcalde, José Antonio Diez, tremolaron la enseña, un privilegio que antes se reservaba al rey.

El acto sirve para exhibir “los fastos” que se repartirán durante los próximos 12 meses y en los que la cofradía cuenta con “la esperanza de que venga algún miembro de la Casa Real”, como expuso López, quien agradeció la atención dispensada por el rey en la reciente entrega de despachos, en la Academia Básica del Aire de La Virgen del Camino. Mientras, el primer hito contó con la apertura de la exposición filatélica abierta en la colegiará hasta el próximo día 2 de agosto, en la que se estrenó además el sello y el matasello acreditativo.

El recuerdo de la fundación hecha por Alfonso VII en 1147 coincidió con el día de Santiago, que “fue el primer patrón del reino de León y al que sustituyó San Isidoro tras la llegada de los restos aquí”, como rememoró López, quien defendió la importancia de “lo simbólico porque el símbolo es algo que mueve a la gente”.

“Estamos en una sociedad que ha perdido muchos de los valores, sustituido por las chapitas, el equipo de fútbol o el goleador de moda”, señaló el abad de la cofradía que “en un principio se componía de militares de alta alcurnia, nobles y obispos”.

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El acto de hoy. MIGUEL F.B.

Entre ellos figura ahora el abad de San Isidoro.

Francisco Rodríguez anheló que “ojalá nos ayude a todos los cercanos a San Isidoro y a la ciudad a conocer la riqueza y el valor de los tesoros que encierra esta casa”. Para lograrlo ayudará la apertura del museo, aunque todavía “no se sabe exactamente” la fecha, como admitió el responsable de la colegiata, quien recalcó que “la obra civil está prácticamente rematada, pero quedan cosas, y ahora se está actuando en el panteón real”. “Va a ser una visión espectacular que no tiene nada que ver con la anterior”, advirtió para ensalzar la importancia de la reforma que permitirá exhibir con mayor relevancia piezas como el cáliz de Doña Urraca o el Pendón de Baeza.

El Pendón de Baeza vuelve a tremolar 875 años después