miércoles. 17.08.2022

León no es un mercado atractivo para los grandes inversores en las viviendas en alquiler. «Que, por otra parte, están demonizados cuando la mayor parte del mercado está en manos de pequeños propietarios». En León, en mucha mayor medida.

El perfil mayoritario del arrendador leonés es el de un ahorrador que dedica parte de sus esfuerzos a adquirir alguna vivienda para rentabilizarla a través del alquiler. «Los pisos heredados que se ponen en este mercado son cada vez menos, en general son de varios herederos y lo que urge es venderlos. Eso abre una oportunidad para compradores inversores, la venta de vivienda de segunda mano es la más dinámica en el mercado inmobiliario leonés. Pero para que sean atractivos de verdad necesitan invertir en una modernización que generalmente no se lleva a cabo», señalan desde la Cámara de la Propiedad Urbana de León.

Desde luego los grandes fondos inmobiliarios no tienen a León en la diana de sus inversiones. «Una capital que desde los años 70 está perdiendo población no es interesante para estos inversores. Su presencia aquí es realmente residual. En todo caso -señala Sánchez Fraile- sólo el 4,2% de las viviendas en alquiler de todo el país está en manos de 40 grandes inversores, y un 10% en manos de medianos propietarios, los que tienen más de 10 viviendas para alquilar». La gran propiedad para arrendar está en manos de pequeños ahorradores y propietarios.

También en el caso de León, donde «hay algunas familias que tienen este sector como negocio, con entre 40 y 200 viviendas en alquiler, a menudo edificios enteros». Pero la inmensa mayoría son «pequeños ahorradores que complementan sus ingresos con esta actividad. Muchos de ellos son jubilados, pero muy pocos son grandes propietarios».

En cuanto a los arrendatarios, «están los jóvenes y las parejas jóvenes, con pocos ingresos por la precariedad laboral, que buscan unos pisos baratos que cada vez se adaptan menos a los mínimos que exigen a pesar de sus pocos recursos». En el otro lado están los profesionales, «que siguen llegando a trabajar en las empresas leonesas de forma temporal. Buscan mejores viviendas, hay pocas y cuando salen al mercado se alquilan enseguida».

Están también los mayores. «Muchos, desde los pueblos, compraron vivienda en León para esta edad. Otros buscan vivienda más cerca de los servicios sanitarios y sociales. Pero exigen comodidades, accesibilidad,... Es un mercado importante, que si tiene ahorros para complementar sus pensiones busca condiciones que mejoren su calidad de vida. Eso deja fuera de la demanda a gran parte de la oferta de alquiler local».

Pequeños ahorradores, jóvenes sin recursos y profesionales, así es el perfil
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