domingo 23/1/22
Fernández Mañueco, en los Premios Cossío: “El periodismo en pandemia ha sido refugio de la certeza"

Álvaro Caballero: “Periodismo es ver, escuchar y no callar; no callar, sobre todo, lo que no se quiere que se cuente”

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Álvaro Caballero recibió el Premio Cossío de manos del consejero de Presidencia, Ángel Ibáñez. RAMIRO

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, valoró especialmente del trabajo del periodista de Diario de León Álvaro Caballero, premiado con el Premio Francisco de Cossío en su modalidad de prensa, su aportación de “vida y sentimientos en la parte más dura de la pandemia”. Mañueco le dedicó estas palabras durante la ceremonia de entrega de los XXXV Premios de Periodismo Francisco de Cossio que la Junta otorga cada año a los mejores trabajos de Castilla y León que han sido entregados esta noche en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid. 
El presidente aseguró que “nos enfrentamos a un mundo de revolución tecnológica que altera los hábitos de comunicación. Y vosotros que sois un sector con mente abierta a los cambios tenéis que explicar los hechos con capacidad crítica y crear opinión”, dijo. “El periodismo en pandemia ha sido refugio de la certeza en un mundo de noticias falsas. Ante ello sale el ADN del buen periodista. Vuestra funcion ha de ser instrumento de libertad, un termómetro del nivel de critica”. Mañueco parafraseó a Delibes: “Elverdadero control de los gobiernos no lo hace la oposición, sino los periodistas. Y este Gobierno se opondrá en la función de control q asumís”, prometió. “Hoy se reconoce la excelencia. El tratamiento de la pandemia desde diversas ópticas ha sido premiado. Y el periodismo es un trabajo en equipo, algo más necesario q nunca. En este momento sois indispensables para mantener alerta a toda la sociedad”, concluyó.
El periodista Alvaro Caballero estuvo a la altura de sí mismo en su discurso durante la ceremonia de entrega del Premio Cossío al mejor trabajo en prensa escrita, galardón que dedicó a sus recuerdos de infancia, a los suyos y a la familia de Diario de León, “a la que está, a la que se fue y a la que esperamos de vuelta”. Pero sobre todo hizo gala del periodismo modesto. “Vivimos los peores tiempos para el negocio y los mejores para el periodismo, el de siempre: ir a los sitios, ver, escuchar y no callar; no callar, sobre todo, lo que no se quiere que se cuente. Entiendo que ese es el periodismo que motiva estos premios. Enhorabuena a todos los galardonados”,  dijo. 
Explicó al auditorio que desde pequeño ha leído el Diario de León, medio en el que lleva 21 años. “En esta casa he compartido espacio con compañeros que han contribuido a formarme en el oficio del periodista, en la calle, con la gente. A esa calle nos echamos cuando los hogares se trancaron por dentro con la pandemia. Puertas afuera surgió como respuesta a la oportunidad que nos brindaba el salvoconducto del periodismo. Estuvimos en los cementerios; en los consultorios rurales; en las colas de los comercios; y hasta nos regalaron la historia de una pareja, Antonio y Sagrario, que, sin que su familia supiera apenas que habían enfermado, murieron con una diferencia de dos horas, después de 62 años juntos, en la habitación de su residencia de ancianos sin que les llevaran al hospital. Aunque nos quedaron cosas por contar. Ahí dentro, en esas residencias, en los hospitales y en las UCI durante las semanas más duras de la pandemia”.
Agradeció a la Junta su convocatoria y al jurado que eligiera la serie Puertas Afuera porque, en sus palabras, la redacción de Diario de León “se disgregó en pequeñas células, una en cada casa, para no faltar a su deber con los lectores que demandaban más información que nunca”. “Comparto con todos este premio. Con ellos y con sus familias, que nos sufrieron esos meses de redacción en casa, y con las familias que han perdido a alguien en esta tragedia”. 
El momento más emotivo de su relato llegó cuando expresó: “Quiero darle un trocín a mi madre, que tuvo que enfrentarse a esta pandemia en el hospital, y a mi padre, al que a punto estuvo de tumbar la última bala del covid y a quien cada día me esfuerzo en parecerme”.
El mejor trabajo periodístico de Castilla y León en prensa agrupa 44 crónicas publicadas desde la promulgación del decreto de confinamiento hasta finales de mayo de 2020. La unidad responde al objetivo de dar testimonio de lo que sucedía en la calle durante unas semanas que quedarán para la historia. El relato se construye con las declaraciones de los ciudadanos que lo vivieron: más de 400 voces, de las que no suelen ocupar espacio en los medios, que con nombre y apellidos dieron testimonio de su actitud para encarar la crisis. El bloque más numeroso se confeccionó con el único recurso de salir a la calle acompañado de un fotógrafo, preguntar a las personas que transitaban, escuchar y dejar constancia; mientras que otro grupo de artículos se concibió para mostrar, ya de forma más concreta, la incidencia del coronavirus en la sociedad. Todas comparten la intención de estar en la calle a diario, gracias al papel de testigo privilegiado con el que se distinguió la prensa, y al formato de crónica que avala su presentación como conjunto, como reconoció el jurado de los premios. 
En esta misma modalidad, el jurado consideró merecedor de un accésit el trabajo presentado por Patricia Corral Páramo, de Diario de Burgos, titulado “Desiderio Serrano Serrano, el último ganadero trashumante de Burgos”, perteneciente a un serial, bautizado como “Retratos del Burgos Olvidado”. En este texto, publicado también en la edición digital de “Diario de Burgos”, la autora pretende aunar el ingente tesoro humano de nuestros pueblos con el valioso patrimonio inmaterial que constituyen formas de vida como la de los pastores trashumantes y los elementos asociados a esa cultura, por ejemplo la antiquísima canción “Ya se van los pastores”.

 

Premio a la trayectoria

Uno de los momentos estelares de la tarde fue la presentación del periodista palentino Ignacio Fernandez sobrino, premiado por su trayectoria.
Nacido en 1962, ha sido director regional de Onda Cero y Antena 3 Televisión en Castilla y León, director de Onda Cero Palencia y delegado de Atresmedia hasta 2021. Por tanto, ha desarrollado su trayectoria en ambos medios de comunicación, y especialmente en Antena 3 Radio, emisora de la que es fundador y de la cual ha sido director en Palencia, Canarias, Andalucía y Aragón.
Casado y con dos hijas, viajero y lector impenitente, se ha declarado siempre un apasionado de su tierra, a la que regresó en 1999 para fundar Antena 3 Televisión en la Comunidad, una ventana abierta a España desde la Plaza Mayor de Valladolid. Siempre con CastiIla y León como seña de identidad, a la que sigue ligado a través de su proyecto con Fundos en Internet. Escribe artículos semanales en el Grupo Promecal sobre la Comunidad, a la que ha pregonado en múltiples facetas y ocasiones.
Entre los reconocimientos de los que es acreedor, se encuentra el Premio Antena de Oro a la trayectoria profesional (1997).

Radio

El premio de periodismo Francisco de Cossío, en su modalidad de radio, se ha concedido al programa “Moncayo, montaña mágica”, presentado por Eva Elvira Sánchez Ballesteros de Radio Zaragoza, de la Cadena SER, cuya emisión se hizo coincidir con el 150 aniversario del fallecimiento de Gustavo Adolfo Bécquer, el 23 de diciembre de 2020. Se trata de una colección de 21 relatos sonoros, de unos dos minutos de duración, locutados por otros tantos redactores de la Cadena SER. En ellos se habla de historias, costumbres, mitos, leyendas, supersticiones, relatos épicos, hechos curiosos o personajes destacados de los pueblos del Moncayo soriano. Se realizaron para su emisión en las emisoras de la Cadena SER de Soria y Tarazona y la difusión a través de la Biblioteca Digital del grupo de acción local Proynerso (Ágreda). El proyecto nació de la propuesta conjunta de Proynerso y SER Tarazona de crear un material sonoro que recogiese la tradición oral de los pueblos del Moncayo.
En la modalidad de radio, se distinguió con un accésit a los periodistas Rafael Bermejo y Javier Monterde, de Radio 5, que con su trabajo “La memoria de la tierra” realizan un viaje a la historia del Siglo XX en el Bierzo. La emigración, la República, la Guerra Civil, la postguerra, el discurrir de unas vidas -dicen quienes hablan en el documental- truncadas. Y es también la explicación íntima de por qué necesitaron recuperar a sus familiares, su memoria, y por qué ayudan a otros a hacerlo

Televisión

El trabajo “La herida de 2020” de Ruth García Ribote, emitido el 30 de diciembre de 2020 en la 7 de CyLTV, ha obtenido el premio en la modalidad televisiva. Este trabajo periodístico recoge más de 20 testimonios de personas públicas y anónimas que contaron ante las cámaras de Castilla y León Televisión cómo les había golpeado el coronavirus. Un trabajo necesario para tomar conciencia de lo que realmente ha sucedido en los hogares con la llegada de la pandemia y que muestra de qué modo la realidad más dura ha transcurrido en el ámbito privado. Es un trabajo cargado de emoción, con la que se ha pretendido sensibilizar, concienciar y recordar a los telespectadores la fugacidad de la vida, así como su dimensión más positiva, como la solidaridad de la gente en el caso de este reportaje.

Fotografía


Una instantánea de Leticia Pérez que retrata los balcones de la Plaza Mayor de Valladolid, en pleno confinamiento, distribuida el 3 de abril de 2020 por la Agencia ICAL, con el título “Estado de alarma en Valladolid”, es el trabajo ganador en esta modalidad.
La imagen recoge el momento en que dos personas descansan en el balcón de su vivienda durante el estado de alarma. Situadas en diferentes puntos de una misma fachada, ambas adquieren posturas parecidas transmitiendo una mezcla de resignación y tristeza, pero también de calma y espera.

Digital


El Especial multimedia “50 años del proceso de Burgos. El juicio que dio alas a ETA”, ofrecido por El Norte de Castilla y cuyos autores son Antonio Corbillón y Marta Madruga, ha sido merecedor del XXXV Premio de Periodismo Francisco de Cossío en su modalidad digital. El proceso iniciado en 1970 contra dieciséis miembros de ETA reactivó a los sectores que apostaban por la violencia en el País Vasco y supuso un gran desprestigio para el Régimen ante las grandes democracias europeas. Este trabajo analiza el secuestro como moneda de cambio de Eugene Bëihl, cónsul de la República Federal de Alemania en San Sebastián, profundiza en la biografía de los condenados y en la influencia de sus abogados, describe el clima de tensión que se vivió en la sala y el papel que jugó la Iglesia católica, con dos sacerdotes sentados en el banquillo.

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