sábado 21/5/22
Otro funeral para el tren del oeste

Un plan de mercancías da luz a la Vía de la Plata que quiere desclasificar Adif

Azucarera planifica un tren por la plataforma cerrada en 1985 mientras late la amenaza de sacar la traza del dominio público ferroviario
                      Un tramo del ferrocarril 	del oeste, que liquidó el Gobierno de España en 1985. La actividad de mercancías se ofrece como punto de rescate. RAMIRO
Un tramo del ferrocarril del oeste, que liquidó el Gobierno de España en 1985. La actividad de mercancías se ofrece como punto de rescate. RAMIRO

El ferrocarril del oeste se dispone a morir por segunda vez en cuatro décadas; otro funeral para la Vía de la Plata, ahora que Adif maneja un plan más que avanzado para desclasificar esta plataforma, y sacarla del dominio público ferroviario.

La idea de borrar de esta traza cualquier vinculación con el ferrocarril que cohesionaba el perímetro occidental de la península, desde León a Cáceres, en la periferia más olvidada del territorio español, solo encontró la oposición del Ayuntamiento de Astorga, que se opuso frontalmente a que el administrador ferroviario llevara a cabo la ejecución de esa idea.

Quitar del inventario la Vía de la Plata, algo que el Congreso decidió no hacer en 2017, permite descatalogar el terreno que ocupa la traza con el despliegue del ferrocarril, además de abrir de par en par las puertas legales para desmantelar físicamente la estructura.

Este proceso ya se ha llevado a cabo en algunos tramos, para ahondar en el abandono y muerte de la conexión que supuso una pértiga para la esperanza de desarrollo social y económica de todas las zonas del oeste español, de norte a sur, fuente y referencia del olvido y el abandono que se inició, precisamente, con el cierre de actividad de la línea de tren.

Ahí están las estadísticas para avalar la relación entre la liquidación de la Vía de la Plata (1 de enero de 1985) y la ruina demográfica y económica que ha aniquilado desde entonces el territorio al que servía.

Con esos precedentes, hay algo más que un hilo de ilusión con el primer programa de actividad para la vía caída; no es de viajero, es mercante, y tiene el aval de una de las empresas agroalimentarias con más poso y arraigo socioeconómico vinculado a los territorios en los que está radicada. Azucarera tiene un plan para mover azúcar entre la fábrica de Jerez y su centro logístico y envases en Bevanente, en el norte de Zamora, en una área de influencia también damnificada por aquel cierre abrupto de la actividad ferroviaria por la periferia occidental del país.

Morir dos veces
Sacar la vía del dominio público ferroviario favorece desmantelar el ferrocarril del oeste

Vida para la Vía de la Plata, porque el trazado entre la factoría gaditana y de molturado de la firma Azucarera y el centro de manufacturado de Benavente abarca casi todo el arco oeste que cubría esta línea de tren, incluido el tramo asfixiado desde 1985.

Azucarera basa su plan de movimiento logístico en la idea de reducir una cuarta parte las emisiones de CO2 en la cadena de distribución. Así, ya empleó convoyes para llevar carga refinada desde la fábrica de jerez a Cataluña, y ahora tiene en proyección ampliar este sistema de transporte, más eficiente y directo, además del encaje que presta por ajustarse a los cánones sostenibles.

El plan de Azucarera insufla un halo de vida a la pervivencia de la Vía de la Plata, reducida desde que el primer Gobierno socialista de Felipe González firmó la sentencia de muerte a una secuencia de kilómetros de raíl cada vez más oxidados, con las traviesas emboscadas en un tamiz de vegetación cada vez más tupida, con el balasto como parte de una calzada empedrada en la que no se aprecian ya los bordes de lo que fue la senda del tren.

Liquidada en 1985
Ya hay un plan para devolver actividad de trenes de mercancías por esta plataforma

La propuesta de renacimiento de las mercancías por este cauce, que devolvería la actividad ferroviaria a la vía muerta, contrasta con la amenaza latente que acomete al trazado con el peligro de desaparición definitiva, que traduce sobre el terreno la letra del concepto técnico de eliminar el dominio público ferroviario que aún rige sobre la vía.

En la única respuesta oficial que se encontró Adif en sus intenciones de acometer la desclasificación del ferrocarril del oeste, se encuentra la oposición del alcalde de Astorga: «Este ayuntamiento siempre se ha resistido a todo lo que suponga el desmantelamiento de la vía», replicó Juan José Alonso Perandones en el rotativo El Faro al enfrentarse a las posibles consecuencias, más y sucesivas a las que acarreó el cierre, de la liquidación de la estructura del catálogo ferroviario. El plan de Azucarera de colocar movimiento de mercancías por este curso ferroviario pone el contrapunto de ilusión a 40 años de abandono del oeste.

Un plan de mercancías da luz a la Vía de la Plata que quiere desclasificar Adif