jueves. 11.08.2022
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Panorámica de la ciudad de León. JESÚS F. SALVADORES

No tiene nada que ver que ya pagara la casa por completo quien dictó testamento, ni que el valor real de la propiedad hubiese bajado de manera considerable por el desplome del mercado en los últimos años. Se paga por la trasmisión de la vivienda la misma plusvalía: un impuesto que grava el incremento del valor que experimentan los terrenos de naturaleza urbana, cuando se da una compra o una herencia, en función del valor catastral del suelo, el número de años transcurridos desde la anterior transferencia y un tipo impositivo, por encima de los cuales se aplica un porcentaje municipal.

El razonamiento fiscal habla de que de esta manera se paga por las inversiones públicas que se hayan hecho en la calle en cuestión, aunque no se haya asfaltado desde entonces, ni cambiado el alumbrado, ni mejorado los servicios. Sobre este último concepto de cálculo intervendrá ahora el Ayuntamiento de León al corregir la ordenanza para adecuarla a las tres sentencias consecutivas del Tribunal Constitucional que han terminado por enmendar el tributo. 

En el año 2021, la plusvalía se liquidó con unos derechos reconocidos netos por importe de 4.666.384,25 euros, según se refleja en el informe técnico. Para el año 2022, “las previsiones de ingresos recogidas en el Presupuesto del Ayuntamiento de León ascienden a la cantidad de 3.500.000 euros, lo que supone el 2,623% de los ingresos por operaciones corrientes”, como se apunta en el documento de los servicios económicos, dentro de “una estimación” que consideran “prudente, seguramente porque, a priori, se desconoce el efecto recaudatorio de este impuesto en su nueva configuración legal”.

La previsión se hace “a la vista del número de operaciones comunicadas” al Ayuntamiento de León “por los notarios relativas a hechos imponibles gravados por este impuesto, que crecieron en el último trimestre del año 2021 en un 38,86% sobre el mismo período del año anterior”.  La tendencia se confirma “en el mes de enero del año 2022”, cuando se ha registrado “un crecimiento del 26,19% sobre el mismo mes del año 2021”. “Es de esperar que la recaudación por dicho tributo supere, en el año 2022, las previsiones inicialmente establecidas y se aproximen a una recaudación similar, o incluso superior, a la del ejercicio 2021”, detallan. 

El informe abunda en que, si se cumple esta estimación, “la incidencia del tributo sobre los ingresos por operaciones corrientes estaría próxima al 3,5%, frente al 2,623% anteriormente señalado”. A partir de esta cifra, los técnicos de los servicios económicos municipales deducen que se trata de un impuesto “cuya no exigencia influiría de forma negativa en el equilibrio presupuestario” del Ayuntamiento de León, de lo que “se desprende la necesidad de mantener dicho tributo adaptando su regulación legal a lo dispuesto en el Real Decreto-ley 26/2021, de 8 de noviembre”.

La plusvalía: un impuesto del que depende el presupuesto municipal pero sin...
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