viernes. 09.12.2022
Sanidad

Primaria abre una unidad pionera en cuidado de heridas

El nuevo servicio de referencia logra curar un alto índice de lesiones crónicas y evita hospitalizaciones
Grupo de enfermeras especializadas en enfermedades de la piel, en el centro de salud José Aguado. F. Otero Perandones.
Fran Blanco, dos residentes de Enfermería, María Jesús Pérez, Elena García y Natalia Álvarez de Castro. FERNANDO OTERO

Los pacientes con heridas rebeldes, que persisten, que se abren y les causan dolor e incomodidades ya disponen de una unidad de referencia pionera en los centros de salud de León. Las enfermeras Elena García Mateos (desde el ambulatorio de José Aguado), María Jesús Pérez Prieto (en La Condesa), Natalia Álvarez de Castro (en La Palomera) y el enfermero Fran Blanco (para las residencias de mayores) se encargan de este nuevo servicio de cuidados a la población que es pionero en España dentro de Atención Primaria.

«La idea surgió antes de la pandemia, cuando llegó a la dirección de Enfermería Ana Rivero, a la que expusimos hacernos referentes en heridas complicadas que no evolucionan de forma favorable y llevan a los afectados a un ciclo de antibióticos, ingresos hospitalarios, consultas de un especialista a otro e incomodidades. Una rueda de la que desde la unidad se les puede ayudar a salir», explica García Mateos.

Estos especialistas indican que en el tratamiento de las llagas crónicas lo frecuente no es abordarlas yendo a la causa y se perpetúan. Por eso investigar el origen de la lesión es una de las principales funciones de la nueva unidad de referencia en el cuidado de heridas, gracias a lo cual «se soluciona un altísimo porcentaje y, además, al paciente solo lo lleva un profesional y evita ser derivado de un especialista a otro y quedar en tierra de nadie».

Tratamiento integral

Las enfermeras de la unidad investigan el origen de la llaga, dan tratamiento y educan en estilos de vida

Elena García asegura que, además, los pacientes que llegan con heridas crónicas «son la punta del iceberg de lo que hay, porque unos por abandono al ver que no se curan, otros por desconocimiento y algunos porque se quedan en el circuito de un profesional a otro, no llegan a la unidad de referencia».

Los sanitarios que integran el servicio llevan años formándose y especializándose en el cuidado de heridas complicadas que pueden derivar de un problema venoso, arterial, endocrino o por la fragilidad de la piel, sobre todo, en personas mayores. «Buscamos esa etiología y nos formamos de manera continua para intentar resolver las lesiones. Hay pocas que no se puedan corregir o al menos aportar una calidad de vida mucho mejor al paciente con suficiente atención», indica.

Además de investigar el origen de la herida, de qué viene, y buscar el tratamiento, en la unidad de referencia «se imparte educación al paciente, se le enseña cómo realizar la higiene de la zona, qué ejercicios físicos desarrollar e incluso cómo comer porque parte de la cronicidad puede venir de la ingesta». Las bases del servicio se pusieron antes de la pandemia, quedó relegado, pero no olvidado, y ahora con la situación más estabilizada se impulsará y se presentará al resto de profesionales para que sepan cómo contactar con estos especialistas e incluso sumar manos a la unidad. Ahora manejan unos 75 casos, la mayoría de patología venosas (80%) y muchos de personas mayores, pero no solo. «Son pacientes, que cuando les ves y les haces caso, los tienes de hijos para siempre», afirma García.

Fran Blanco recuerda que las unidades de referencia de heridas en España dependen del entorno hospitalario. De ahí lo «novedoso» del servicio que funciona en Atención Primaria de León. «Las heridas de difícil cicatrización y complejas, te requieren mucho trabajo personal de formación y profesional, porque son pacientes que no atiendes en cinco minutos, al tener que darles un tratamiento integral».

De hecho, intentan corregir lo que no se ve (que incluye el estilo de vida, los antecedentes médicos, ver porqué la herida se está cronificando...). Estos profesionales piden implementar esta materia en los estudios de Enfermería con docencia específica por su importancia en la mejoría de los pacientes.

También indican que conocer la gama de productos y las novedades y avances en el tratamiento de las lesiones es clave, y de hecho forman parte de la comisión que los analiza y prueba su eficacia. Las heridas complejas afectan no sólo a la piel o los tejidos, sino a todo el entorno de la persona que lo sufre (dolor, aislamiento, ingresos hospitalarios…). Por eso insisten en que «es necesario tratar a la persona en su conjunto, no sólo actuar en la zona de lesión». La mayor prevalencia de este tipo de patologías por humedad, fricción, presión, úlceras venosas, arteriales o por enfermedades infecciosas se presenta en las extremidades inferiores (piernas y pies).

Primaria abre una unidad pionera en cuidado de heridas
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