lunes. 03.10.2022
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La reforma comenzó en mayo de 2021, se paró tres meses después y quedó abandonada. RAMIRO

La Gerencia de Atención Primaria de Léon ha decidido taponar la herida que abrió en el centro de salud de Pinilla el abandono de su reforma en septiembre de 2021, y que corre el riesgo de enquistarse al llevar parte de su estructura al aire desde hace un año.

Según recoge la plataforma de contratación del sector público, en los próximos días se iniciarán uno trabajos de consolidación y restauración de la estructura del ambulatorio, adjudicados a Citanias Obra y Servicios en casi 260.000 euros, para evitar que el inmueble se deteriore aún más mientras se resuelve el litigio entre la primera contratista de la reforma, Vilor SL, y Sacyl, que ya se prolonga desde hace doce meses.

La Gerencia impulsa estas labores «de urgencia», ya que los técnicos advierten de «los riesgos para los distintos elementos estructurales que conllevaría un procedimiento administrativo demorado en el tiempo, ya que los forjados, vigas y pilares se encuentran a la intemperie como consecuencia de haberse levantado la cubierta del edificio».

También señalan que «la exposición prolongada de esos elementos estructurales a los agentes atmosféricos y meteorológicos (lluvia, heladas, nieve y contaminación ambiental), contribuirían a un agravamiento de las patologías y a su deterioro».

Se actúa por «motivos de seguridad y para evitar la ruina de lo construido». De hecho, en un informe del pasado julio se insiste en la idea de intervenir «en el menor plazo posible» para proteger las cubiertas e impedir problemas a las partes claves del edificio, que podrían tener «consecuencias impredecibles».

La modernización de Pinilla llevaba once años de retraso. Así que cuando los trabajos arrancaron en mayo del año pasado el barrio respiró aliviado, ya que las instalaciones tienen asignadas 20.000 tarjetas sanitarias y el centro «se caía a pedazos». Sin embargo la rehabilitación se truncó a finales de agosto, casi al empezar, porque la adjudicataria Contratas Vilor SL detectó una calcificación en el inmueble que no estaba contemplada en el contrato de 2,7 millones de euros.

Las discrepancias con la Junta sobre el coste de ese nuevo encargo llevaron a la empresa a paralizar los trabajos y a Sacyl a un maremagnum burocrático para resolver el concurso e intentar sacar de nuevo la reforma a licitación.

El edificio que se quiere modernizar se construyó en 1973, posee 1.309 metros cuadrados y sus problemas estructurales eran conocidos. En sus pilares se habían detectado grietas y en las vigas de la cubierta pérdidas de sección que dejaban al descubierto una armadura oxidada. Así que el centro remodelado que debía abrir sus puertas este año con 27 consultas de medicina, enfermería, pediatría, polivalentes y matrona vuelve a esperar, pero, al menos, Primaria frenará un deterioro mayor.

Primaria ‘salva’ el centro de salud de Pinilla tras un año al aire y abandonado