sábado. 04.02.2023

Los informes elaborados por la UCO semanas antes de que se practicaran las detenciones en el marco de la parte leonesa de la Operación Púnica denotaron la existencia de «muchos indicios de amaño» en los contratos diseñados para la reforma de la estación de San Isidro y la adjudicación de sus cafeterías.

Lo dijo así el principal testigo de la sesión del miércoles, un agente de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que admitió también que en las escuchas realizadas a los teléfonos de los sospechosos, nunca apareció conversación alguna del interventor, Jesús López: «Es cierto que él nunca dice nada, hablan los demás de él y dicen que no va a poner ninguna pega, pero no sale de su boca».

Pese a todo, siguen apareciendo en sala testimonios que desvían la atención y recalcan que este tipo de prácticas (que supuestamente servían para pagar trabajos de mejora de la imagen y la reputación de la persona que ostentaba la presidencia de la Diputación), no arrancaron con Marcos Martínez Barazón, sino que fue una estrategia heredada de la etapa de Isabel Carrasco.

Un ejemplo fue Pepe Nevado, responsable de comunicación de los ministerios de Transporte y Turismo en los años 80: «Isabel Carrasco estaba enfrentada a casi todos los medios de León, le salpicaban ya asuntos nacionales y quería que le asesorase para ordenar su trabajo. Los periodistas acusaban y ella acusaba más», recordó. «Le dije que tenía que defenderse más y demandar menos. Había que bajar el souflée», aseguró Nevado, que se hizo cargo de la imagen de Barazón «dos o tres días después del asesinato de ella».

Como quiera que la estructura del juicio ha variado sobre lo habitual y que los acusados prestarán declaración en último lugar —antes departen los peritos y testigos— las conclusiones no son demasiado contundentes. En el gabinete de prensa de la Diputación nadie tenía responsabilidad sobre lo que estaba ocurriendo y la secretaria de Presidencia, Henar Bardón, sólo recuerda haber visto a De Pedro alguna vez por la Diputación. Nada de facturas, nada de empresas, nada de pasar llamadas del conseguidor a Barazón (obran en el sumario transcripciones en sentido contrario). Tampoco recordó haber dicho que De Pedro «era un auténtico asesor para Marcos». Tuvo que recordarle la fiscal Gálvez que lo declaró en fase de instrucción y está grabado por el juzgado.

Hoy concluirá la segunda semana de juicio. Está prevista una tercera. Pero a no ser que ocurra un verdadero milagro, es probable que se necesiten al menos cuatro. Y a saber si van a ser suficientes...

La Púnica ofrecía «muchos indicios de amaño» en León
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