viernes. 01.07.2022

Hay informes y estudios de desarrollo de León pintados a todo color sobre las perspectivas de éxito que se le podían asignar a una figura en forma de y griega; la que seguía el curso del ferrocarril por la vía del sur de la capital leonesa y la bifurcación que sale al oeste, con dirección a Galicia. En verde, la conexión ferroviaria. En rojo, las autopistas que se unen en el lazo de comunicaciones de Valverde de la Virgen, y filtran el paso del corredor de la N-120 y el curso de la A-66, el trébol de enlace con la A-231 y las costuras de las vías de entrada a León, la LE-11, y los anillos de circunvalación. En azul, los espacios industriales y muelles de logística y movimientos de mercancías que podían derivar de este coincidencia de caminos en mitad del noroeste, en un lugar llamado León. Por eso Torneros, abocado a vías de tren convencional y la de alta velocidad, lucía más que Villadangos, a ojos de los gurús que saben interpretar la cadencia del tráfico y la oportunidad de un negocio a la orilla de una autopista.

Hasta que llegó el polo acerero a Villadangos, y la Coated Solutions León cosió la cicatriz de la espantada de Vestas, y un muelle encofrado sobre un solera de hormigón empezó a sumar tráficos de trenes cargados de bobinas; hasta que las cuchillas de las motoniveladoras y los bulldozer comenzaron a despejar el terreno de arbustos y matojos para aclarar lo que será el futuro de Villadangos con una traza ferroviaria que va a conectar al polígono industrial con la vía León-Vigo; que gana otra vida, condenada como estaba a la extinción, tras quedar al margen de los tiralíneas de la alta velocidad. El apéndice del tren lo va a cambiar casi todo. Mientras Torneros está embalsamando antes de nacer, Villadangos asume encomiendas que hace solo un lustro eran impensables; enclave industrial, siderúrgico y logístico. En el mismo área del páramo, suma impulso la plataforma de Chozas. Cuatro kilómetros de vía van a dar un giro al perfil del paisaje, con un viaducto que terminará por ser el hito que lo cambió todo.

El ramal ferroviario cambia el rol del Páramo