viernes 7/8/20

«No recibí presiones del Gobierno por defender la prudencia»

—¿Cuál considera que fue el mayor error?

—Ninguno. Error humano no ha habido porque hemos planificado mucho. Ahora, problemas, nos encontramos muchísimos porque se produjo un desabastecimiento global. A mí se me puede achacar que he cometido un error si no recomiendo comprar Epis, pero me he vuelto local y toda la Consejería en lograrlos desde el primer momento. Hay una cosa que repito, eran las cuatro de la mañana y a las cinco nos abría el banco para nosotros para una compra en China. Justo en esa hora, llegaron los americanos con maletines de dólares y nos levantaron el avión. ¿Fue un error no pagar antes en un entorno muy complejo, lleno de piratas sin tener detrás el material?. Hubo todo el esfuerzo humano, con trabajo mañana, tarde y noche y horario de panadero para intentar hacer las compras en el extranjero. Hubo un momento de fricción también con el Ministerio cuando centralizaron las compras y nos pararon 5 días, porque no tenían músculo para efectuar ellos las compras. Partíamos de una buena situación, con Epis del ébola, pero al no poder comprar más por la rotura mundial nos volvimos todos locos a buscar material.

—Pero se produjo incertidumbre y cambios de criterio...

—Cambios de criterio no. Es querer contraponer salud y economía y no están contrapuestos. En Castilla y León hemos sido santa prudencia bendita, porque éramos el número 1 en incidencia acumulada y esa prudencia nos hizo bajar los casos. Y hay un hecho diferencial, que la tasa de letalidad del 1,1 se sitúa por debajo de la media nacional de 1,6 que se realiza con autonomías casi sin casos, y eso fue por el gran esfuerzo de contención de la organización y, sobre todo, de los profesionales que han trabajado muy bien.  No podemos pedir certidumbres en un mundo de incertidumbres, ni estar seguros cuando no hay tratamiento ni vacunas. Lo único de lo que estamos seguros es que con la cuarentena se controló la vertical y se tumbó sin colapsar el sistema.

—¿Ha tenido presiones desde el Gobierno autonómico por esa prudencia?

—Ninguna. Me he sentido absolutamente apoyada. Desde el minuto 1 se entendió que esto era una crisis sanitaria y que había que salir todos juntos. Y los políticos de la Comunidad, igual, no ha habido broncas. Uno de los momentos más emocionantes fue cuando llegué a las Cortes y Luis Tudanca (PSOE) dijo que se había hecho una buena labor y todo el arco parlamentario aplaudió. Para mí es motivo de satisfacción, pero no estoy satisfecha, estoy muy dolida por  cada uno de los fallecidos. Ha sido lo más duro que he hecho en mi vida, pero he tenido clara la plasticidad del sistema y que era necesario el consenso para salir todos juntos, lo que no quiere decir que no haya discutido con el Ministerio, que lo he hecho y mucho.

Equivocaciones
«No ha habido ningún error humano porque hemos planificado mucho, problemas, todos»

—¿Cómo están las listas de espera?

—Tenemos un plan que consiste en contactar telefónicamente con los citados y valorar quién es preferente y quién puede esperar, pero se le puede ir haciendo pruebas. También se han hecho consultas en los buzones, que a mí no me gusta el término, es decir, que las personas que están a la espera de ser atendidas estén en citas de valoración de su caso. 

—¿Van a realizar conciertos con los hospitales privados?

—­­­­­­­­­­Eso todavía no está decidido

—¿Pero cuál es la idea de la consejera?

—Si el sistema lo puede abordar lo hará. Si no se harán conciertos para determinados procesos.

Momentos duros
«Nunca pensé en dimitir aunque ha sido duro. En los momentos difíciles solo salen las ratas»

—¿Cuál sería la línea roja  para que Castilla y León volviera a cerrar fronteras y limitar la movilidad?

—Que volvamos a la transmisión comunitaria, que pierdo el control. El control es que tengo un caso, detecto los contactos, hago PCR a todo lo que se mueve alrededor y aíslo a esos pacientes. Si eso se puede hacer estamos en fase de contención. En el momento en que no pueda  estaremos en la casilla de salida. Lo bueno del sistema que tenemos, que también fue criticado porque no fue entendido, es que podemos trabajar con unidades territoriales pequeñas, en zonas básicas de salud. En el caso de que sea sólo un municipio afectado, cuarenteno sólo el municipio. Podemos intentar volver a hacer lo que hicimos en Miranda de Ebro cuando todavía no había estado de alarma. Vimos que teníamos un brote muy importante en La Rioja con 600 personas, varias de ellas venían del norte de Italia. Sucedió que Miranda tenía una tasa casi tan baja como las de León, muy bajas. 

—¿Se está haciendo seguimiento de los pacientes que estuvieron hospitalizados?

—Sí.

—Me consta que algunos no están citados

—Se les tiene en la lista para hacerles las citaciones. Creo que todos están controlados por sus médicos de familia y si no es así tienen que llamar a su médico de familia y decirles que tuvieron el coronavirus, sobre todo si tienen algún síntoma. Los médicos de familia pueden hacer una interconsulta sin movilizar al paciente. Tampoco tenemos que esperar, podemos ser proactivos. Con este golpetazo cuesta volver a poner toda la maquinaria a funcionar. 

—No sólo por el seguimiento de las personas afectadas sino por el conocimiento científico. ¿Qué pasa con las personas que han tenido coronarirus?

—Se están siguiendo casos porque hay equipos de investigación viendo ahora la tormenta de citoquinas, las biopsias pulmonares y los problemas neurológicos. Muchas personas no tenían la percepción de fatiga. El 40% de los pacientes tenían pérdida de olfato y de gusto. Sin embargo, la fatiga, que es uno  de los síntomas principales, a lo mejor no lo sentía tanto el paciente. Hay múltiples grupos trabajando en el seguimiento clínico, neurológico, epidemiológico, farmacológico e investigación. 

—¿Va a reforzar al Hospital de León para que sea un centro de investigación o de referencia?

—Antes de la pandemia había pedido a la Dirección General de Planificación y Asistencia Sanitaria el análisis de las carteras de servicios para saber qué estamos dando a la población y qué necesitamos. Un servicio de referencia es para una patología especial. Para tener mucha competencia tienes que ver suficiente número de pacientes. Se está analizando.

—Con la falta de Epis hubo una serie de denuncias a la Consejería...

—Como ve están siendo desestimadas prácticamente todas. Cuando remites la documentación de lo que estábamos haciendo, peras al olmo no puedes sacar. Puedes incurrir en un delito si tienes que compra material y no lo compras, pero si ese material no lo encuentras en ningún lado, es entendible que hubiera un momento  de fragilidad en los equipos de protección, pero ahora mismo tenemos reserva estratégica de Epis y estamos preparados para una nueva pandemia, que ojalá no los utilicemos.

«No recibí presiones del Gobierno por defender la prudencia»