miércoles 25/5/22

La decisión de la Junta de prorrogar hasta finales de agosto las restricciones horarias y de aforo de la hostelería —con cierre a las 1.30 y prohibición de consumir en barra y de pie dentro de los establecimientos— ha caído de nuevo como un jarro de agua fría en el sector. «El ocio nocturno es el más perjudicado, pueden ofrecer sólo un servicio mínimo con el horario impuesto», asegura la gerente de la Asociación de Hostelería y Turismo de León. Llama también la atención sobre las limitaciones al servicio que sufren con estas medidas los pequeños bares del casco histórico —integrantes de las rutas tradicionales que siguen los turistas del tapeo— ante su pequeña dimensión y la falta de terraza. «Tenían la esperanza de poder iniciar la recuperación y les han hipotecado todo el mes; les ponen el caramelo en la boca y se lo quitan; el ocio nocturno había empezado a trabajar antes de las restricciones más o menos normal y ahora otra vuelta atrás», denuncia. Reconoce, no obstante, que las terrazas cuentan con gran afluencia y la restauración de comidas y cenas también, «a pesar del miedo de que las limitaciones del pasado hubieran cambiado la arraigada costumbre de salir a cenar».

Las restricciones sacuden al ocio nocturno y bares del casco antiguo
Comentarios