domingo 29/11/20
Iniciativas

El reto de adelantar la cena a las 8 pide mesa

La asociación de hosteleros anima a promover iniciativas para captar clientela

El movimiento se abrió en Madrid y León se apunta ahora a su rebufo. Con las nuevas condiciones de confinamiento, que obligan a no permitir entradas más allá de las 22.00 y salir antes de las 23.00 horas, el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería, Martín Méndez, anima a los hosteleros leoneses a que «promuevan iniciativas para favorecer la entrada de clientes para la cena a partir de las 8 de la tarde». «La costumbre de cenar tarde aquí está arraigada, pero si, aunque sea de manera excepcional, logramos captar gente de esta manera, hay que intentarlo», señala el portavoz del colectivo.

Méndez admite que «es muy complicado que se logre» cambiar la rutina de los clientes. Hay quien «sale a las ocho de la tarde de trabajar», lo que hace casi inviable la entrada a esas horas, y en León, a mayores, «la costumbre de andar de tapas lo retrasa aún más». Aunque el portavoz de los hosteleros incide en que «sería interesante también para favorecer a otros negocios», puesto que, «si se sigue retrasando las entradas se perjudica también a los locales de ocio nocturno en los que luego no se va a tomar una copa». Además, el hostelero reseña que el adelanto de entrada «permitiría cumplir con el registro de horario de los trabajadores».

Pocas alternativas
Méndez insiste en que el principal problema está en que la falta de turismo deja los comedores a cero

Pese a esta iniciativa, el presidente del colectivo reseña que en León, «el mayor problema, sobre todo en el casco histórico, es que no hay turismo». Hubo «un leve atisbo en agosto, pero ahora semana tras semana se está bajo mínimos». «Estamos a cero. El otro día me preguntaba un cliente cómo reducía las mesas y dónde le sentaría si iba a cenar. Donde quiera, le dije, porque están todas las mesas vacías. No nos influye que nos bajen el aforo porque la realidad es que no hay nadie», insiste Méndez.

El horizonte se presenta peor. El portavoz del sector recalca que lo que más les «preocupa es la incertidumbre en el tiempo». Si supiéramos que iban a ser dos, tres meses, podíamos aguantar, aunque fuera de rodillas, pero así... Antes de todo esto había 1.200 licencias, en números redondos, en la ciudad. Cuando acabe no creo que quedemos ni siquiera la mitad. Entre empleos directos e indirectos se perderán 5.000 puestos de trabajo», augura.

El reto de adelantar la cena a las 8 pide mesa