martes 19/1/21

Un sanitario de contacto para cada colegio y Bachillerato a turnos

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El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, lanzó un mensaje de «tranquilidad» tanto para las familias como para la comunidad educativa, asegurando que Castilla y León «está preparada» para iniciar el curso escolar «con seguridad y confianza», ya que cuenta con un completo protocolo de prevención y organización del regreso a la actividad lectiva.

Este protocolo parte de los puntos consensuados por el Gobierno y las comunidades, y en algunos aspectos se han aumentado y mejorado, adaptándolos a la situación actual de la pandemia. Según explicó en comunicado, las medidas establecidas supondrán un esfuerzo económico adicional que se estima en más de 75 millones de euros para este curso, destacando el refuerzo de los recursos humanos, con 800 docentes más, 600 de ellos en los centros públicos.

Entre estas medidas, el presidente destacó la reducción de ratios de alumnos por clase con un máximo de 22 alumnos en los grupos estables de Educación Infantil y 1º de Primaria; un máximo de 25 alumnos de 2º a 6º de Primaria; y grupos de un máximo de 25 alumnos en las aulas que no superan los 50 metros cuadrados, siempre con 1,5 metros de distancia.

Además, la organización y señalización de entradas, salidas y circulaciones para evitar contagios; el establecimiento de una distancia mínima de seguridad de 1,5 metros en aulas y comedores y la mascarilla obligatoria a partir de los 6 años en las aulas, los desplazamientos y en el transporte escolar. También, una adecuada ventilación de las aulas después de cada clase y la creación de «grupos estables de convivencia» que no interactuarán con el resto para los alumnos en Educación Infantil y 1º de Primaria y desdoblamiento de algunos grupos de Bachillerato en turnos de tarde. También habrá turnos y vigilancia en los recreos; turnos y refuerzo de la higiene en los aseos, así como el aumento de la limpieza y desinfección, para lo que se prevé la contratación de más de 200 profesionales más de la Junta y la creación de una línea de apoyo para las entidades locales.

Los 1.300 centros docentes de Castilla y León, —220 en la provincia de León— que cuentan con 14.400 clases, han presentado ya su plan de inicio de curso, de acuerdo al protocolo general aprobado por la Junta, y en los próximos días se publicarán en la web de cada centro y se difundirán por distintos medios, para que alumnos y familias estén perfectamente informados.

Además, cada centro contará con un equipo de coordinación covid para organizar y aplicar todo el dispositivo, así como con protocolos específicos para los servicios complementarios: comedor, transporte escolar, programa madrugadores y tardes en el cole. En cuanto a las pautas a aplicar ante casos sospechosos o positivos en los centros, Fernández Mañueco recordó que están pendientes de concretar en la reunión conjunta entre Educación y Sanidad y las comunidades autónomas, prevista para hoy, pero insistió en que en cualquier caso deben ser pautas comunes para toda España. «Creemos que todas las actuaciones se tienen que basar en el consenso, con unanimidad, garantizando un inicio de curso único para todas las comunidades. Es el Gobierno el que debe hacer el esfuerzo mayor posible para buscar ese consenso», afirmó.

La propuesta de Castilla y León pasa por que cada centro cuente con una persona de referencia asignada en el ámbito sanitario para el seguimiento y control. Ante la aparición de un caso sospechoso, mientras se realiza el test, deberán permanecer aislados, en casa, el propio caso, el profesor y los alumnos más cercanos (o todo el grupo si se trata de Educación Infantil y 1º de primaria). Ante la confirmación de un positivo, se hará PCR a todo el grupo, incluido al profesor.

Para ganar celeridad, se pondrán en marcha unos equipos Covid-Colegios que acudirán a recoger las muestras para los test PCR a los casos sospechosos en el plazo máximo de 36 horas. El personal facultativo acudirá al colegio o al domicilio del alumno, según lo permitan los horarios, lo que a su vez evitará la posible saturación del correspondiente centro de salud. Las consejerías de Educación y Sanidad trabajan ya en la organización de este sistema y en la elaboración de los protocolos. Asimismo, se ha reforzado la formación y cada centro dispondrá de su propio plan de digitalización. Y se estudia la posibilidad de extender una especie de servicio de ayuda a domicilio a aquellos alumnos que lo necesiten.

Un sanitario de contacto para cada colegio y Bachillerato a turnos