jueves. 11.08.2022

M.A.Z. | LEÓN


Un individuo acusado de un episodio de abusos sexuales sobre un menor deberá seguir internado en el Centro Penitenciario Provincial de Villahierro, donde lleva ingresado más de cinco meses, por considerar que no se dan las circunstancias para su puesta en libertad provisional.


La Sección Tercera de la Audiencia rechaza su recurso de apelación. El sospechoso pone en duda la declaración del menor al manifestar que este no presentaba lesiones físicas, pese que dicho menor dijo que fue obligado a practicarle una felación al recurrente y que tampoco se han encontrado restos de semen en los hisopos bucales analizados, cuando lo normal es que, de haber producido los hechos denunciados, quedarían restos biológicos, así como que el recurrente por el tratamiento médico que tiene prescrito tiene problemas de erección que haría improbable el hecho mismo de la felación. Además de lo anteriormente señalado, también se alega por el recurrente que el menor tiene un historial académico en el que ha sido sancionado por mal comportamiento, lo que incide sobre la veracidad de su testimonio. Finalmente se dice también que no existe riesgo de fuga en el recurrente dada la minusvalía del 71% del investigado por trastorno esquizoide, y tampoco existe riesgo de reiteración delictiva».


La Audiencia rechaza los argumentos. La Sala no ha tenido inmediación en las declaraciones en las que se ha basado el criterio del instructor para mantener, en todas las ocasiones en las que se ha interesado su puesta en libertad, la prisión provisional atendiendo a la verosimilitud del testimonio del menor y de la existencia, como elementos periféricos que corroboran dicha declaración la existencia de informe médico que acredita la existencia en el menor «un shock traumático y conmoción». Por otra parte, el menor refiere que se lavó la boca, por la sensación de asco que tenía, y que el investigado no llegó a eyacular, por lo que es comprensible que no hubiera restos de semen.


Por otra parte, el menor refiere que el investigado le presionó los hombros y le empujó para forzarle a hacerle una violación, siendo posible que esto sea compatible con el hecho de que, en su exploración, no se le aprecien lesiones físicas. En cuanto a que si toma la medicación no puede tener erecciones, señalar de un parte se desconoce si el investigado estaba o no tomando la medicación y, por otra parte, no es preciso una erección completa para compeler a una tercera persona a hacerle una felación y, en el informe médico aportado por el médico de familia se dice que es «improbable» que tuviera una erección con la medicación que tomaba, pero no que no fuera posible. Es más, en este momento procesal se ha interesado la aclaración del informe del forense que, habiendo reconocido al investigado, en el que, afirmando el médico forense su plena imputabilidad, en base al contenido del informe en el que el recurrente, lejos de negar los hechos como hizo en su declaración, que ha sido visionada junto con el resto de declaraciones para la resolución de este recurso, refiere que «algo» pasó con el menor, del que se siente culpable.


Concretamente el letrado del recurrente interesa que precise las razones por la que en el informe se dice: «Le preguntamos sobre el día de los hechos. Lo recuerda todo, pero no quiere volver a pensar en ello. Reconoce que se produjeron los hechos, pero niega que fuera él el incitador. Carga toda la responsabilidad en la otra persona y le acusa de haberle engañado. Al intentar aclarar en qué consistió el engaño ya no quiere hablar más de aquel día porque le resulta penosa».


Así pues, debe desestimarse el recurso de apelación interpuesto y confirmarse el auto recurrido, por ajustarse plenamente a derecho, manteniendo la prisión provisional comunicada.

Seguirá en prisión por abusos sexuales pese a un 71% de minusvalía
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