viernes 21/1/22

León, como casi toda España, arrastra problemas estructurales que son muy difíciles de corregir sin una política integral que aborde la temporalidad y precariedad de un mercado que dispara la tasa de paro entre los más jóvenes a casi el 30%. Son 20 puntos más que la general. Además, cerca del 90 por ciento de todos los contratos que se firman son temporales y muchos no cubren la jornada completa. Si no se solucionan esos desajustes, será muy difícil que se consoliden los buenos datos del paro en una provincia que sujeta buena parte de su desarrollo en la influencia del sector servicios. Apenas hay industria y la mayoría de universitarios o profesionales cualificados sale de León cuando acaba su formación en busca de un futuro que aquí cada vez está más negro. Lo normal es que muchos de los puestos de trabajo creados durante los meses de verano desaparezcan en otoño, cuando el consumo en bares, restaurantes y comercios cae de forma abrupta por la falta de turistas.

La temporalidad y el desempleo juvenil condicionan el mercado