jueves 15/4/21
Entrevista a Javier Vega | Presidente Cámara de Comercio

«Lo que toca ahora es que los fondos europeos de resiliencia lleguen a las micropymes»

 La pandemia ha colocado los problemas de los sectores por encima de las reivindicaciones históricas de la provincia. Es el momento de sostener el tejido empresarial más afectado por las restricciones. «El debate no es sanidad o economía. Una sin la otra no existe»
Javier Vega. JESÚS F. SALVADORES
Javier Vega. JESÚS F. SALVADORES

Coordinar los intereses sectoriales a través de las asociaciones empresariales y las administraciones para presentar proyectos conjuntos capaces de acceder a los fondos que la Unión Europea prepara para la recuperación tras el covid, de forma que la inversión llegue a las empresas más pequeñas, es la propuesta que realiza el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de León como objetivo más urgentes de cuantos la economía provincial tiene sobre la mesa.

Una prioridad sobre otras demandas históricas en el momento actual, de las que rescata como inaplazables el impulso del Corredor Atlántico o la consolidación del Polígono Industrial de Villadangos con las inversiones y ampliación comprometidas.

Javier Vega advierte de que las urgencias económicas en este momento pasan por mantener vivas a las empresas, establecer políticas sectoriales y no demonizar a las actividades más afectadas por las restricciones. «El debate no es sanidad o economía», advierte.

—Las consecuencias económicas de la pandemia se agravan con el paso del tiempo. ¿Cómo apoyan desde la Cámara a las pequeñas empresas en este escenario?

—No estamos en el Diálogo Social, por ejemplo, pero sí en la información, la formación y la prestación de servicios. Además de otras tareas hemos puesto en marcha los bonos para el comercio, en colaboración con el Ayuntamiento de León, que han puesto dos millones de euros en el mercado.

Colaboración

«Para optar a los fondos hay que hacer convenios de empresas y adminsitraciones»

Ninguna ciudad lo ha conseguido, y nos han llamado desde todas para exportar el modelo diseñado, que ha sido un éxito rotundo. Ahora hay que apoyar a la hostelería, uno de los grandes damnificados de la pandemia y a la que injustamente se le culpa de los contagios. Hemos acompañado sus protestas y ahora impulsamos una iniciativa para que las administraciones apoyen una medida similar a la de los bonos del comercio, sobre todo de cara a la Semana Santa. Se lo hemos pedido al alcalde, a la Junta y también al subdelegado, porque la situación de la hostelería es ya dramática.

—No están en el Diálogo Social y la Junta pretende que estén, pero patronal y sindicatos lo rechazan. ¿Qué aportaría su participación?

—En León están el Círculo Empresarial Leonés y la Federación Leonesa de Empresarios, y la Cámara es el punto de encuentro. Lo importante es que haya un Diálogo Social eficaz, no quién esté representado. Tienen que tener voz los trabajadores, las empresas y la administración, ahora lo están y entiendo que estamos bien representados. Las cámaras tienen miles de funciones a las que dedicarse sin entorpecer a los expertos en la negociación colectiva. Las siglas que forman parte de este diálogo tienen una importancia muy relativa.

—Tampoco participan en la Mesa por León, ¿también ahí consideran representados los intereses de sus empresas, sobre todo en el escenario actual?

—Está nuestro vicepresidente primero, presidente de Fele, aunque ahora no se pueden hacer grandes cosas. No soy escéptico, pero el problema ahora no puede centrarse en León como referencia geográfica, sino en los sectores.

El problema es de las actividades afectadas por las restricciones. Eso no quiere decir que se aparquen los problemas que llevaron a la constitución de la mesa, pero si no encontramos la forma de defender a las empresas nos va a costar mucho trabajo afrontar otros proyectos.

Apoyo a la hostelería

«Queremos sacar un bono como el del comercio para apoyar a la hostelería en la Semana Santa»

Desgraciadamente la pandemia ha colocado problemas más urgentes por encima de las demandas tradicionales de la provincia. El primero el sanitario, luego el futuro de sectores básicos para nuestra economía, como el turismo, que exigen medidas específicas y urgentes.

—¿Están teniendo estas herramientas cintura para adaptarse a esta nueva realidad, para tomar el protagonismo en las propuestas para que la provincia salga adelante?

—Las propuestas existen, lo que no hay es dinero suficiente para todas ellas. Los presupuestos de las administraciones se han visto totalmente truncados por la pandemia, y también sus ingresos. Por eso, con más motivo que nunca, debemos marcarnos un objetivo fundamental: conseguir que los fondos europeos de resiliencia lleguen a la provincia.

Para eso es necesario presentar proyectos que pasen por los convenios entre las empresas y las administraciones, y ahí sí está la Cámara. Negociando con las distintas administraciones para que ese dinero llegue hasta la microempresa y el autónomo. Si la Mesa por León se pusiera ahora esa meta, y únicamente esa, sería una gran noticia.

Diálogo Social

«Lo importante no es que haya más o menos siglas, sino que estemos bien representados»

Las pequeñas empresas no tienen capacidad por sí solas de presentar proyectos capaces de optar a esos fondos, pero con la unión de las cámaras, las patronales, la Junta, los ayuntamientos y la Diputación existe la posibilidad de captar la proporción de esta inversión que nos corresponde. Eso sí es lo que toca ahora. Y las asociaciones empresariales debemos ser proactivos en este sentido.

—Después de varias prórrogas por fin hay presupuestos, estatales y autonómicos. ¿Cómo los valora?

—Están muy condicionados por las inversiones necesarias en el ámbito sanitario, que es lo urgente. ¿Hace falta que se desarrolle este año la autovía León-Valladolid? Quizá no. Otros proyectos no pueden dejarse de lado, como la oportunidad de oro que tenemos también con los fondos europeos en el Corredor Atlántico. Ferrocarril, ferrocarril, ferrocarril. No llegar tarde para cumplir los criterios de Conecta Europa, porque lo que consigamos dentro de diez años hay que planificarlos ahora. Lo que sí es importante es vigilar que los presupuestos se cumplan, que las inversiones se ejecuten.

—Sigue pendiente el desarrollo de Torneros y hay dotación para cumplir parte de los compromisos con Villadangos. ¿Hay que seguir reclamando los dos proyectos por igual, o es más eficiente centrar el tiro y concentrar la inversión?

—Es fundamental centrar el tiro. Consolidar un polígono es complicado y lleva mucho tiempo. Torneros es necesario, debería haberse iniciado ya; pero tenemos una gran oportunidad al dotar de ferrocarril a Villadangos. Vamos a apoyarlo, que se llene de empresas también en la ampliación prevista. Y eso no quiere decir abandonar el otro proyecto, no son excluyentes sino todo lo contrario. Si uno de ellos se consolida, el otro también se desarrollará.

—Dentro de la Transición Justa están también los fondos para las comarcas mineras, parece que han quedado un poco relegados.

—No, pero muchas cosas se han aplazado por la pandemia, hay proyectos que están en aparcados porque hay otras prioridades, o porque hay miedo, falta la confianza de que puedan desarrollarse. La pandemia se alarga en el tiempo y no se ve el final, estamos en un momento dramático con mucha incertidumbre en el ámbito sanitario, y eso nos hace reaccionar con mucha menos decisión en el ámbito económico.

Ayudas a empresas

«Es necesario sostener a las empresas, que estén vivas, porque son las que protegen el empleo»

También es importante tener claro que con los proyectos que se financien tanto con estos fondos como con los de resiliencia debemos perseguir la creación de empleo. Las políticas hacen mucho hincapié en la digitalización y la economía verde, pero necesitamos crear puestos de trabajo. Sin empleo no hay riqueza, y sin empresas vivas no podemos proteger el empleo.

—¿Cómo se mantienen vivas las empresas en este momento, sobre todo las pequeñas, con menor pulmón financiero? El Gobierno insiste en que no habrá ayudas directas.

—Creo que acabará habiendo ayudas directas a las empresas, sobre todo a las pequeñas, no hay otra solución. Las medidas puestas en marcha hasta ahora son insuficientes. Ahí están los créditos ICO para el covid, te dan cierto oxígeno en momentos críticos, pero para devolverlos necesitas generar de nuevo ingresos. Nuestro mapa empresarial es de pequeña y pequeñísima empresa, y hay que sostenerla. Eso sí, sólo a las que tengan posibilidades reales de sobrevivir.

—¿Pasará lo mismo con los Erte, será posible mantener todo el empleo en el futuro?

—No hay otra fórmula que no sean los Erte para las empresas que no pueden trabajar, es una herramienta que se utiliza desde hace tiempo y la pandemia no deja otra alternativa. Su función es que las empresas se mantengan vivas, pero también, y muy importante, que los trabajadores tengan unos ingresos. Lo contrario sería un drama social.

—¿Qué otras fórmulas de apoyo reclaman las empresas?

—Hay que primar al que genere empleo, y eso desde luego no se hace subiendo impuestos, sino con bonificaciones para crear puestos de trabajo. Las administraciones han de ser también proactivas, por ejemplo facilitando al máximo suelo industrial para captar iniciativas. Y, aunque es siempre difícil, el asociacionismo es cada vez más importante. Permite adquirir un tamaño que dé capacidad de reivindicar y conseguir, que se nos escuche donde sea necesario. Capacidad para plantear proyectos y acceder a los fondos que determinarán el crecimiento económico en el futuro.

En la pandemia

«Hay que proteger la salud sin olvidar la economía. No tiene sentido la confrontación»

—¿Es el momento de plantear otra subid del Salario Mínimo Interprofesional?

—Creo que no, porque los expertos advierten de que en momentos de economía a la baja genera más paro y más pobreza. Aunque la subida sea más que necesaria, tendrá que producirse cuando se pueda. Cuando las empresas estén en ciclo expansivo, no ahora, que desincentivaría la inversión.

—Una última pregunta: ¿sanidad o economía?

—No estamos en ese debate. Sin economía no hay sanidad y sin sanidad no hay economía. En momentos como el actual hay que proteger la salud, sin duda; pero no podemos olvidarnos de la actividad. Y hay que llamar la atención sobre sectores como la hostelería, que se están estigmatizando.

Cuando las cosas se hacen bien no hay contagios, y es necesario apelar a la responsabilidad personal, laboral y empresarial de todos. También es necesario recordar que en el trabajo hay muy pocos contagios, sólo hay actividades muy concretas que no pueden desarrollarse por la pandemia. El 80% de los contagios esta Navidad se ha producido en los hogares, por qué echarle la culpa a otro y cerrar su negocio.

Es una confrontación forzada que no tiene sentido. Tampoco entiendo que las administraciones no se pongan de acuerdo para protegernos. Y si hay que confinar, que se siga trabajando y en los colegios, que han sido muy responsables y tenido muy pocos contagios. Tomar medidas restrictivas implica vigilar el cumplimiento de las exigencias, no dejar de trabajar ni suspender la educación. No cerremos la economía.

«Lo que toca ahora es que los fondos europeos de resiliencia lleguen a las micropymes»