domingo. 14.08.2022
Presupuestos participativos

Los vecinos de La Lastra se sienten «estafados» por el Ayuntamiento

El proyecto logrado con sus votos en los presupuestos participativos no es el planificado
                      El parque Juan Pablo II se ubica en la parte trasera de la nueva iglesia del barrio de La Lastra. RAMIRO
Los nuevos aparatos se colocarán en el parque de Juan Pablo II de La Lastra. RAMIRO

Cuando miran el proyecto que el Ayuntamiento de León acaba de adjudicar, los vecinos de La Lastra recalcan que «no tiene nada que ver». No coincide, insisten, tras cotejarlo con el que presentaron a la convocatoria de los presupuestos participativos y que, tras las votaciones populares, se convirtió en deuda con la zona. Pero, un año después, a la espera todavía de las obras que les han anunciado que comenzarán en los próximos días, los habitantes de este área urbana se sienten «estafados» por el consistorio.

El proyecto que propusieron, de acuerdo a las bases de la convocatoria en la que se vendía la participación de los ciudadanos en la elección de inversiones municipales, tomaba como ejemplo el parque de la calle Fray Luis de León, en «La Chantría, frente a El Corte Inglés». «Queríamos un parque vallado, con pista polideportiva: canastas, porterías, mesas de ping-pong y otros equipamientos como tableros de parchís y ajedrez, además de un área de juegos infantiles para niños de entre 4 y 12 años porque la que hay detrás del Incibe es para niños muy pequeños», relata el portavoz de la asociación vecinal, Alberto García, mientras lo compara con el plan adjudicado por 34.934,98 euros, en el que se dibuja un circuito de calistenia, media docena de aparatos de gimnasia biosaludable y ocho mesas». «Esas dos cosas últimas son las únicas que coinciden», apostilla.

Reivindicación

La asociación vecinal reclama que se valle el parque y se pongan las pistas polideportivas

Pese a que en la propuesta se recalcaba que era «fundamental el vallado, con horario de apertura y cierre», tampoco entra en el proyecto publicitado desde el área de Participación Ciudadana, dirigida por el concejal expulsado de Podemos Nicanor Pastrana. Los vecinos, que abundan en que «en los presupuestos de este año no dejaron siquiera que se pudiera votar esta mejora», reivindican que no se trata de un capricho, ni una concesión a la galería, sino de «una manera de que no pase lo mismo que ya sucede en el parque de las estatuas, detrás del Incibe». «En ese espacio no hay apenas luz, pese a que hemos pedido de manera reiterada que se pongan farolas, y se ha convertido en el lugar ideal para los botellones nocturnos, donde va gente a fumar y beber y dejan todo lleno de basura», describe García.

El cierre que se les niega busca además que «los niños no tengan que convivir en sus zonas de juego y esparcimiento con las heces de los perros de aquellas personas que no tienen ninguna consideración por los demás», reseña el portavoz vecinal de La Lastra. Pero tampoco accede el equipo de gobierno, «porque dicen que no es de interés general, viable,» a que «se valle la zona de esparcimiento canino, que está abierta por los lados norte y sur, ni a que se pongan elementos de gimnasia para perros, ni a instalar fuentes adaptadas para ellos, lo que hace que beban en las de las personas». «De lo que nos han dado a lo que habíamos pedido...», suspira García.

Los vecinos de La Lastra se sienten «estafados» por el Ayuntamiento