martes 24/5/22

La Inspección Técnica de Edificios (ITE) establece la vigilancia de que las cornisas de los edificios no presenten riesgos de desprendimiento que puedan poner en peligro la integridad de las personas, entre otros puntos. Además de repasar las cubiertas, impermeabilizaciones, estabilidad de las vigas o grietas en las fachadas. Y se fija también la inspección de las redes de saneamiento, electricidad, fontanería o gas. Desde que esta medida se puso en marcha en la ciudad casi 6.000 edificios tuvieron que realizar alguna reforma en su estructura. La revisión de todos los edificios concluyó hace tres años, aunque la vigilancia es permanente.

La revisión afecta a todos los inmuebles cuya construcción cumple 40 años, y desde ese momento se revisan de nuevo cada 10 años. En el ejercicio de 2022 tendrán que pasar su ITE algo más de 500 edificios, los construidos entre 1941 y 1945 y los que lo fueron entre 1971 y 1981. Además de todos los que cumplen sus primeros 40 años de vida en este ejercicio.

Vigilancia en las cornisas