martes 21.01.2020
Una iniciativa con mucha polémica

Villaquilambre presiona a Fomento para que dé ya carpetazo a la biomasa en el municipio

El gobierno municipal envía una carta al consejero para que informe de los pasos dados para cumplir el compromiso de Mañueco
Uno de los concejos celebrados en Navatejera donde se mostró el rechazo. FERNANDO OTERO PERANDONES
Uno de los concejos celebrados en Navatejera donde se mostró el rechazo. FERNANDO OTERO PERANDONES

Las agujas del reloj siguen avanzando desde que el pasado 14 de junio el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ‘sacrificó’ por escrito la planta de biomasa proyectada en terrenos de Navatejera. La renuncia a un proyecto de 18 millones de euros que iba a generar media docena de puestos de trabajo, pero que temían parte de los vecinos, sirvió de pegamento al pacto de gobierno en Villaquilambre que aupó al popular Manuel García.

El documento daba un margen de medio año para desterrar la idea de la biomasa en la zona y, aunque es cierto que desde la rúbrica del presidente autonómico no se ha movido un papel en favor de la planta, tampoco se ha producido el desestimiento público por parte de Somacyl al proyecto. Por eso, el cuatripartito (PP, UPL, Cs y Vive) ha movido ficha con una carta al consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en la que urgen que informe «de los trámites o pasos realizados para la adopción de las medidas» para que la sociedad pública de infraestructuras y medio ambiente renuncie a la ejecución de la planta de biomasa prevista en Navatejera.

En la misiva remarcan que «el acuerdo se basa en un compromiso firmado por el propio presidente de la Junta» para adoptar las medidas precisas que lleven a Somacyl a renunciar a la ejecución prevista en Nava o en cualquier otra ubicación en el término municipal de Villaquilambre. Por ello infieren que «la Junta llevará a puro y debido efecto ese compromiso».

El equipo de Gobierno acompaña la carta a Fomento con el texto de la moción que aprobó el pleno municipal el pasado 1 de julio sobre el cierre de la planta de biomasa. Una iniciativa justificada en «la innegable oposición e inquietud social que ha generado en el municipio». De hecho, se presentaron 3.200 alegaciones en contra durante el trámite de exposición pública.

Consideran que es una «actividad potencialmente contaminadora de la atmósfera» y reclaman a la Junta, a través del Somacyl en calidad de promotor del proyecto, «que tome en consideración la alarma social que esa preocupación, inquietud y rechazo vecinal generan, para renunciar bajo su exclusiva responsabilidad a las solicitudes presentadas en el Ayuntamiento».

El pleno también pidió a la Junta como administrador accionista de la empresa Somacyl que ordene a la compañía que «materialice su renuncia a las licencias de construcción, apertura y funcionamiento de la planta».

Como algunos de esos permisos ya están abonados, el equipo de Gobierno señala en su carta a Suárez-Quiñones que les informe de los trámites para que el «Ayuntamiento pueda, en su caso, adoptar las medidas o ajustes que sean precisos para la confección del presupuesto de 2020».

Por otro lado, el cuatripartito rechaza tajantemente la reciente idea que planteó la Consejería de Fomento y Medio Ambiente al Ayuntamiento de León de ‘mover’ escasamente la planta de biomasa de los terrenos adquiridos a la junta vecinal de Navatejera a la finca colindante. «No nos vale», reconocen enarbolando el acuerdo firmado por el presidente de la Junta en junio. Aunque los terrenos pertenecen mayoritariamente a León, el principal obstáculo que aprecian es que la ubicación es casi la misma, con el agravante de que la planta se acercaría aún más a los chalés del Alto de Nava. «Nos oponemos a que la biomasa se asiente cerca de los vecinos», señalan.

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