viernes 05.06.2020

Seat. Un silencio… ‘ensordecedor’

La cámara anecoica aísla del mundo
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JAVIER F. ZARDÓN

Acústica… impacto sobre el confort. Si la NASA utiliza el desierto chileno de Atacama para realizar pruebas comparativas con la superficie de Marte, y en Ushuaia (Argentina), además del aleteo de los pingüinos, sólo se escucha el hielo agrietándose… ¿por qué no situar, también, a la ‘anecoica’ Martorell entre los enclaves más silentes del planeta?

Resulta ser que el Centro Técnico de Seat cuenta, allí, con una cámara anecoica específicamente diseñada para medir, con la máxima precisión y sin interferencia alguna, los sonidos de cada modelo que produce la ‘Sociedad Española de Automóviles de Turismo’.

En época de confinamiento, parafraseando a Alberto, el quiosquero ‘de cabecera’, tan colega en el eslabón informativo como cualquiera de nosotros, rige allí… «un silencio ensordecedor».

Diseñado mediante el sistema ‘Box in box’ (dos cajas, una dentro de otra), este templo del silencio (como lo ‘apellidan’ en Seat), cuenta con varias capas de hormigón y acero que lo aíslan del exterior, recubiertas de materiales capaces de absorber más del 95% de las ondas, evitando eco y reverberación: «casi podemos llegar a escuchar la sangre circulando por nuestras venas y hasta el aire en los pulmones»… así de contundentes se muestran los ‘ingenieros anecoicos’ de Seat.

Del motor a las ruedas, del cierre de una puerta a la ventilación o a la regulación del asiento, la lista de fuentes sonoras en un automóvil es interminable.

Así que, los ingenieros y técnicos prestan especial atención al motor y al escape: son ‘la voz’ del coche; infinidad de los sonidos de un coche, transmiten valiosa información, como el inconfundible ‘clic’ rítmico de los intermitentes que, sin mirar, permite saber si están activados. Aunque, sobre todo, el motor y el escape, no sólo ‘informan’ de cuando hay que cambiar de marcha o velocidad de aceleración, sino que también ‘hablan’ del carácter de un modelo: «Todos tenemos una idea muy clara del ‘rugido’ de una mecánica deportiva. Por eso, en la cámara anecoica, comprobamos qué transmite lo que queremos», apunta Ignacio Zabala, responsable del departamento de Acústica de Seat.

Incluso el frío ‘suena’, en tanto que no es igual el sonido de un limpiaparabrisas sometido a diferentes temperaturas… y los ingenieros también lo detectan, como los hercios, los decibelios o la ‘psico-acústica’ (percepción subjetiva del sonido).

En fin, que esta ‘orquesta sobre ruedas’ (así es un coche) se analiza (‘dirige’), con virtuosística precisión… en la cámara anecoica de Seat.

Seat. Un silencio… ‘ensordecedor’
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