lunes 23/5/22

Una de las actuaciones para controlar la enfermedad que avanza por toda la montaña y que ya afecta a todas las especies, son los controles que están realizando los agentes medio ambientales en las zonas más afectadas, como en la Reserva de Riaño, donde desde el año 2018 se han abatido a 27 ejemplares afectados por esta enfermedad. De ellos, dos son cabras, ambos machos sacrificados en 2018. Otros once son ciervos, siete machos y cuatro hembras, abatidos en 2018 (cuatro ejemplares), 2019 (dos) y 2020 (cinco). Por último, se abatieron a 14 rebecos, de los que nueve eran machos y cinco hembras, que fueron sacrificados siete en 2018, tres en 2019 y cuatro en 2020.

Lo que también se ha observado es que la enfermedad ha ido aumentando de forma progresiva, sin embargo la velocidad de propagación no ha sido la esperada, ya que se han producido «parones» se cree que ocasionados por barreras naturales como son la carretera de los Beyos y el río Sella, las condiciones ambientales, en especial la bondad del invierno, que frena la progresión y por la fortaleza vital que presenten las poblaciones en cada momento.

Desde 2018 se han abatido en Riaño 27 ejemplares con la enfermedad