viernes 05.06.2020

La bodega Fuentes del Silencio identifica diversas variedades casi extinguidas

La bodega cuenta con 24 hectáreas en la zona del Teleno. DL
La bodega cuenta con 24 hectáreas en la zona del Teleno. DL

Fuentes del Silencio se ha dedicado, desde su fundación, a recuperar y rehabilitar muchos de los viñedos viejos que aún perviven en el Valle del Jamuz, un procedimiento al que su equipo de viña y bodega, encabezado por los enólogos Marta Ramas y Miguel Fisac y el responsable de viticultura Alberto Aldonza, dedica mucho esfuerzo y conocimiento.

En este arduo proceso de recuperación, el equipo ha contado con la ayuda de uno de los ampelógrafos más reputados del mundo, el suizo José Vouillamoz, una de las máximas autoridades mundiales en la identificación del origen de las variedades de uva mediante ADN. Vouillamoz ha realizado el análisis ADN de las muestras proporcionadas por Fuentes del Silencio y utilizado marcadores moleculares para comprobar el perfil genético de cada una, comparándolo con su amplísima base de datos ampelográfica, que contiene más de 2.500 variedades de todo el mundo.

Fuentes del Silencio ha escogido para el estudio conjunto con Vouillamoz una de sus parcelas situadas en el llamado Paraje de la Quintana, en la localidad de Quintana y Congosto, cuyas uvas intervienen en el coupage de su vino tinto Las Quintas. Los viñedos de este territorio rondan los 80- 130 años de edad y se sitúan a una altitud mayor que la media de la región, entre los 870-900 msmn. Las particularidades

de Las Quintas, sus aromas y sabores diferenciados respecto a los de otros viñedos de la propiedad, fueron los condicionantes que condujeron a la extracción de muestras. Se identificaron seis plantas y se tomaron fotografías y notas para estudiar su morfología y características ampelográficas. Vouillamoz se encargó después del análisis genético del tejido varietal de todas las muestras y se ha podido poner nombre y apellidos a la Gran Negro, una variedad de la que los ancianos del lugar hablaban, pero de la cual poco más se sabía en la zona.

La Gran Negro es un cruce de las variedades Petit Bouschet y Aramon, creada en 1855 por Henri Bouschet. Una de sus principales características es que tiene la pulpa coloreada, por lo que se ha utilizado tradicionalmente para dar color a vinos en zonas como

Valdeorras, una región con muchas similitudes con el Jamuz en lo que a viticultura se refiera. El

siguiente paso será averiguar en qué proporción se encuentra la Gran Negro en los viñedos de Fuentes del Silencio y después, calibrar sus particularidades a la hora de vinificarla y las cualidades que tiene si se mezcla con otras variedades.

La identificación de la Gran Negro y la Doña Blanca son los resultados más los viñedos de Fuentes del Silencio, donde se encuentran además, uvas tradicionales de la región, como la Mencía, la Alicante Bouschet o la blanca Palomino. La mayor dificultad para caracterizar las distintas variedades presentes en el viñedo es el estado de abandono en el que se encontraban muchos de ellos, por lo que ha resultado esencial, en el proceso de recuperación, recurrir a los recuerdos familiares de los viticultores, hoy ancianos, que los plantaron o heredaron. La bodega seguirá investigando la composición varietal de sus viñedos con el objetivo de proteger y mantener la enorme riqueza de los viñedos del Valle del Jamuz.

La bodega Fuentes del Silencio identifica diversas variedades casi extinguidas