sábado 18.01.2020

El calor reduce un 50% la cosecha de lúpulo en la zona de Carrizo

La pérdida de producción se estima entre el 25 y el 50% en el conjunto de la provincia.
El calor reduce un 50% la cosecha de lúpulo en la zona de Carrizo

A. Domingo | Redacción

Si con la primavera llegó la mala noticia de que este año los lupuleros leoneses no iban a cumplir sus contratos de suministro, el verano deja por el momento una disminución global de la producción que se sitúa entre el 25 y el 30%, más acusada en la zona de Carrizo, donde la merma del cultivo alcanza el 50% y en la que ya se habla de pérdidas para los agricultores pese a trabajar uno de los cultivos más rentables de los que se dan en la provincia. Es decir, frente a una cosecha normal de un millón de kilos de flor, este año podrían recogerse entre 700.000 y 750.000 kilos.

Pero la peor parte la lleva la zona más lupulera de la provincia. Carrizo, Quintanilla de Sollamas, La Milla del Río y Villanueva de Carrizo suponen un 35% de las 536 hectáreas de lúpulo que se cultivan en la provincia y su producción se quedará en la mitad, según informó ayer el presidente de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Lúpulos de León, Isidoro Alonso. Las pérdidas para los cultivadores de estas localidades «son generalizadas», en una situación que no se vivía en al menos 20 años. «Yo no la recuerdo y creo que mi padre, tampoco».

Alonso explicó que los calores de principios de julio resultaron más dañinos para el cultivo que las heladas de finales del mes de abril, al adelantar el ciclo del cultivo. A la hora del cálculo definitivo de los resultados de la campaña habrá que tener en cuenta el Contenido de ácidos alfa presente en las flores.

El presidente de los productores no espera que el incumplimiento de los contratos traiga consecuencias para los cultivadores. «En principio no esperamos sanciones por incumplimiento de los contratos. Si así fuera, nos hunden y supondría un retroceso en la mecanización de las explotaciones y el aumento de la superficie», aspectos en los que los lupuleros y la multinacional Hopsteiner trabajan a fin de conseguir una mayor rentabilidad de las explotaciones.

Los riegos

En cuanto a las necesidades de agua del cultivo, Alonso apuntó que «en principio disponemos de agua para todo el mes de agosto», si bien apuntó que parte de las explotaciones dependen del Canal de Carrizo, que planeta dificultades de forma habitual. En estas fincas «es posible que no se complete el último riego», lo que redundaría en una peor cosecha de la esperada donde se produzca esta carencia.

En otro orden de cosas, la SAT Lúpulos de León ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente «una nueva convocatoria del decreto para la modernización de explotaciones e introducción de nuevas variedades».

Con respecto a las pruebas en campo que realiza la multinacional estadounidense Hopsteiner para el cambio varietal en las explotaciones leonesas, Alonso apuntó que las diez variedades cuya adaptación se estudia sufrieron los efectos de las fuertes heladas de abril. Sin embargo, cuatro o cinco han experimentado una importante recuperación». Con respecto a las dos variedades que la SAT experimenta, no sufrieron el importante descenso de las temperaturas de la primavera.

El calor reduce un 50% la cosecha de lúpulo en la zona de Carrizo