martes 12.11.2019

El Camino

Carta te escribo martín martínez

Querido hermano: Aquí estamos, a la espera que julio se asiente, aunque bien sabido es que el verano en Astorga dura un suspiro. De virgen a virgen dice el refrán, y no miente. Del Carmen a la Asunción, con el añadido de San Roque para cumplir el mes y vamos que ardemos; que aquí somos más de otoños apacibles y maduros que de «ferragostos» romanos.

En la última me decías que cada día me parezco más a Nolete, por lo protestón. Ahora que la parienta lo tiene domado hace unos viajes que no veas; si no es con el Inserso es con eso de los mayores de 60 años que promociona la Junta. Lo cierto es que desde entonces ha dejado la vida «cuasi disipada»; frecuenta estaciones termales y lugares marítimos; creo, sinceramente, sin coñas maragatas, que ha mejorado de aspecto y lo encuentro rejuvenecido. Se debe ello a que ha aparcado las preocupaciones que le daba la presidencia de la Junta Vecinal, que ha abandonado aquellos delirios «catalanistas» para proclamar la República de Maragatería; y dice su costilla (que por cierto sigue bien jamona como si no pasaran años por su cuerpo serrano) que está obligado a la ducha diaria, aún en invierno. ¡¡¡Pobre¡¡¡ Por eso no es malo que la «milk» un tanto ácida de Nolete nos sirva de guía pues motivos nos dan a tutiplén hermano.

Y si no, veamos: me parece que fue en la penúltima andábamos con la diferencia de las subvenciones a las catedrales leonesas por parte de la Diputación; no pedimos que a la de León le retiren las ayudas, que legalidad hay para ello, sino que la de Astorga sea igualitaria, que habría de ser preferida por razones de todos sabidas. Para rematar aquel pequeño cabreo hace unos días se conceden 20.000 euros a la de León y 15.000 a la de Astorga. No es justo y encima los Amigos de la Catedral astorgana de cuya asociación formo parte va a y nombra «Amigo Mayor» de nuestra catedral a la Diputación. Para que veas como somos los de más acá del Órbigo.

«Ainda mais»: Hay un diputado provincial de nombre José Manuel Blanco, con el agravante de ser berciano, alcalde Priaranza, responsable en el palacio de los Guzmanes de lo relativo al Camino de Santiago. Muy activo hace unos días convocó en Burgos una reunión sobre tal asunto a la que acudieron asociaciones de amigos del Camino de las provincias de Palencia y Burgos. De León ninguna —bueno no se si de la capital— pero se olvidó de las de Astorga, tenida desde Francia, Alemania, Italia y España como modelo de asociación y albergue, así como la de Ponferrada. Se olvidó de las de Hospital de Órbigo, la de Molinaseca o Villafranca del Bierzo. Uno se teme que de León solamente hablaría del nuevo Camino de Invierno, lo cual vale, que pasa por su pueblo y del que se ha alzado como gran valedor; lo cual es digno de elogio, aunque buena parte de los mojones que se han colocado para señalización del trayecto estén colocados en lugares inapropiados sin guardar distancias reglamentarias. Ningunear a quienes llevan años y sacrificios para promocionar el Camino no es un ejercicio saludable; digo yo, hermano. Alguna asociación anda preparando un comunicado con el fin de poner las cosas en su sitio.

Y lo que va a traer buena cola y controversias, querido, es ese segundo vaso que Gersul quiere excavar en el valle de Portugal, para ampliar el basurero del CTR con la traída de esas 40.000 balas del Páramo y conseguir el mayor macrobasurero que hayamos visto. De esto habrá mucho que escribir y es una de las razones por lo que me hago protestón como Nolete. Habrá que encender la mecha de la desobediencia y obligarles a cumplir la legalidad que vienen saltándose desde el inicio. Hablaremos, hermano, ahora cuídate.

El Camino