miércoles 21.08.2019
Bercianos y Cacabelos intercambiaron ayer diez toneladas de tierra en un acto de hermanamiento

El símbolo de un éxodo

Diez toneladas de tierra recogidas en Bercianos del Real Camino fueron ayer transportadas a Cacabelos al tiempo que otras tantas de la localidad berci
Bajo el título «Del cambio de color al intercambio de tierras» se inició ayer en Cacabelos la creación de la obra de la artista Begoña Pérez Rivera. Se trata de una obra integrada dentro del denominado arte vivo o arte de la tierra que además busca ser un intercambio cultural entre las localidades de Bercianos del Real Camino y la villa del Cúa. La obra, que cuenta con la colaboración de la Diputación de León y el Instituto de Estudios Bercianos, se inició ayer con el intercambio de algo más de 212 metros cúbicos de tierra y concluirá con la plantación en Cacabelos de 12 cepas de la variedad prieto picudo y otras tantas de mencía en Bercianos del Real Camino con las que de forma simbólica la artista pretende recordar a todos aquellas personas que años atrás se fueron de la comarca para vivir en Bercianos, según explicó el profesor de arte de la Universidad de León Javier Hernando. La obra «Del cambio de color al intercambio de tierras» se encuentra en el paraje conocido como campo de San Bartolo de Cacabelos junto al apeadero de los peregrinos. En Bercianos del Real Camino el acto de hermandad se situa en la ruta jacobea del Camino Real, a un kilómetro del pueblo. La iniciativa se engloba en un llamativo proyecto a través del cual se potencia la ruta jacobea a su paso por la comunidad con la creación de diversas obras de arte apoyadas en la naturaleza de la zona. Todo esto sucede porque se le ha ocurrido a la artista Begoña Pérez Rivera, para conmemorar de alguna manera que allá por los albores del año 1000, gentes de El Bierzo repoblaron este solar colindante con la Tierra de Campos, cambiando el verdor berciano por los tostados, ocres y amarillos, la luz dura y el cielo limpio de este paisaje místico de las llanuras sahaguntinas. Carlos de la Varga, director de «El Apeadero», explica que «está comprobado que Bercianos del Real Camino adoptó su nombre debido a las migraciones oriundas del Bierzo que, poco antes del año mil, se realizaron por razones defensivas, para ayudar a los habitantes de la comarca facundina, en las luchas contra las invasiones árabes. También pudo tener algo que ver el Camino de Santiago que discurre por ambas comarcas». La original propuesta de Begoña Pérez Rivera contó desde sus inicios con la colaboración de los dos ayuntamientos y también con la ayuda técnica de la Diputación que aportó la maquinaria necesaria para su realización. «El proyecto -comenta de la Varga- tiene como objetivo el traslado de tierras, tanto por el interés formal que suscita su contraste cromático, como por el sentido simbólico, relacionando a los habitantes actuales de Bercianos y Cacabelos. La localidad de Cacabelos ha sido elegida por formar parte del itinerario del Camino Francés y también por haber sido lugar de residencia de la autora del proyecto, Begoña P. Rivera, durante su infancia». Begoña Pérez Rivera, que tiene una larga trayectoria artística, reside actualmente en Soria, donde se dedica en estos momentos a la docencia. En los últimos tiempos ha realizado exposiciones individuales de su obra en la Galería Ármaga, de León, y el la Capilla de San Esteban, de Astorga. Y ha participado en colectivas como «Miradas Contrapuestas», en el Museo de León y «Color y Pretexto», en Bélgica.

El símbolo de un éxodo