lunes 06.04.2020

La espadaña cambia de imagen para evitar su ruina

La parroquia invierte 12.000 euros en el arreglo de la torre de la iglesia para paliar el estado de deterioro en el que se encontraba
Nueva imagen que presenta la torre de la iglesia de Zuares del Páramo tras las obras.
Nueva imagen que presenta la torre de la iglesia de Zuares del Páramo tras las obras.

La iglesia de Zuares del Páramo luce una cara totalmente nueva desde hace unos días tras unas obras que han supuesto la renovación total del exterior de la torre.

El párroco, Antonio Díez Rodríguez, explica los motivos y en qué ha consistido la intervención. Se trata de una torre cuadrada de piedra en su base que está rematada por una espadaña de ladrillo macizo. Este ladrillo era el que presentaba un estado más deteriorado por el paso del tiempo, las inclemencias meteorológicas y, especialmente, la acción de las palomas que literalmente se lo habían comido para hacer sus nidos. «Estaba muy mal». Además, en los laterales caía el agua de la lluvia que también había hecho sus estragos.

Según señala el cura, en un primer momento se barajó la posibilidad de arreglar el ladrillo, «pero era inviable, suponía hacer la obra del Escorial», comenta gráficamente. «Le dimos muchas vueltas a cómo hacerlo». En su lugar se optó por sanear la espadaña y recubrir sus paredes con un mortero de ‘cotegran’ de un color claro «que yo creo que ha quedado muy bonito».

Además también se intervino en la parte baja de la torre donde se rejuntaron las piedras con cemento de un color similar al utilizado en la espadaña.

Las obras han tenido un coste de 12.000 euros que ha sido sufragados íntegramente con fondos de la parroquia; 8.000 de ellos que ya tenía ahorrados y otros 4.000 que saldrán de aportaciones voluntarias de los vecinos. «Es decir, lo han pagado todos los vecinos», afirma el párroco.

Como se ha señalado, la torre de la iglesia de está formada en su parte baja por una planta cuadrada o rectangular construida en piedra. Sobre ella se asienta la espadaña hecha en ladrillo. En ella se ubica el campanario con espacio para dos campanas paralelas y una más pequeña que remata todo el conjunto. Cuenta con una escalera de caracol. Aunque no se sabe a ciencia cierta, el cura estima que puede datar del siglo XV, «aunque es muy complicado de determinar porque no tenemos documentos».

Díez Rodríguez recuerda que la iglesia es el edificio más emblemático y, prácticamente el único patrimonio histórico de la mayoría de los pequeños de la provincia. Y de Zuares del Páramo también. «Allí se hacían todos los actos religiosos, las fiestas y a su puerta también se celebraban los concejos donde se decidían los asuntos de interés de los vecinos.

La iglesia de Zuares cuenta con una nave central en la en la parte oeste se sitúa la torre-campanario. Cuenta con un pórtico de entrada. En su interior posee un retablo barroco que pude situarse en las últimas décadas del siglo XVII. Se trata de un retablo compuesto por varios lienzos entre los que se encuentra uno de la Vida y Milagros de Santo Tomás de Villanueva, otro de Santa Teresa de Jesús. «Me llama la atención el de Santo Tomás de Villanueva por estas tierras –dice el párroco– aunque es verdad que es uno de los santos típicos que se canonizaron en el siglo XVII por Roma».

El retablo también tiene otra pintura que representa la Natividad y la Adoración de los Reyes Magos, que también llama la atención.

Además el templo cuenta con un retablo lateral con la imagen de un Cristo «con pelo natural».

La iglesia está consagrada a San Pedro (Apóstol) en cuya imagen aparece sentado en un trono papal con su tiara pontificia y las llaves del Cielo.

La iglesia de Zuares ha soportado otras obras en los últimos tiempos. Hace un par de años se arregló el tejado del pórtico y de la sacristía y anteriormente se había hecho lo propio con el de la nave central. En ambos casos por la existencia de goteras. En ella se celebra la misa todos los domingos y algunos otros días.

La espadaña cambia de imagen para evitar su ruina