jueves 26/5/22
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La leonesa Sara Macho Vargas, graduada en Restauración y Conservación de obras de arte, ha sido la diseñadora y creadora de las figuras que conforman el ‘Bosque de los enanitos’ de Almanza. Cuenta con su estudio en el pueblo de Calaveras de Arriba. Se dedica a todo tipo de material artístico como pintura, escultura, murales o restauración de obras de arte o retablos. «Esto fue una ideal del alcalde de Almanza, Javier Santiago. Además yo me animo mucho con las cosas nuevas que me presentan. Nunca había hecho nada así. Aunque había realizado la ruta de los libros para el Ayuntamiento de Almanza». Destaca que la creación de las figuras es un proceso complejo. El resultado final se hace en resina pero se modelan en barro tras hace un molde de silicona y de fibra de poliéster. Se desecha la pieza de barro y luego se cuela por coladas y se hace la pieza final de resina. «Lleva mucho trabajo hasta que se obtiene la pieza final que posteriormente se tienen que pintar. Cada enanito se ha llevado más de dos semanas de trabajo dado que los procesos de secado son lentos». Las figuras están acabados con un barniz de dos componentes para evitar que la humedad y la nieve penetre en las figuras y que no se deterioren.

Siempre quiso vivir en su pueblo de Calaveras de Arriba así que decidió comprar una nave que tuvo que acondicionar. «Siempre me han salido trabajos que me han permitido poner en marcha este proyecto empresarial», afirma.

Respecto al tamaño de las figuras de los enanitos puntualizó que no se hicieron más grandes dado que «queríamos que hubiera un contraste entre los niños pequeños, la gente adulta y lo que es el enano. Si lo hacíamos más grande iba a ser demasiado contraste respecto a un niño. Los robles milenarios son tan grandes que las figuras parecen más pequeñas».

El ‘Bosque de los enanitos’ de Almanza está siendo una atracción que congrega a cientos de personas todos los fines de semana y que en esta semana santa las previsiones se han desbordado. Niños y mayores se han querido hacer fotos con sus enanitos preferidos. Este bosque se encuentra entre Almanza y Corcos, con un recorrido de 1300 metros de dificultad fácil y un tiempo estimado de cincuenta minutos. Grunón, mocoso, sabio, feliz, tímido, dormilón o mudito junto a la bruja y la casa de blancanieves son las figuras de este bosque que encanta a niños y mayores que anima la villa de Almanza.

El gran bosque de los enanitos